Mes: mayo 2016

El glorioso Ejército rojo o cómo los hombres cuentan la Historia

“La primera víctima de una guerra es la verdad” y las mujeres, añadiría yo.

8 de marzo y 30 de abril. Las dos fechas en las que los hombres comunistas muestran su verdadera cara. El 8 de marzo, te felicitan el Día Internacional de la Mujer. El 30 de abril, te justifican y restan importancia a las violaciones del Ejército rojo. Quién puede osar a cuestionar su feminismo.

Las violaciones de los soviéticos fueron: 1) propaganda de Goebbels; 2) “Todos los bandos cometieron abusos, pero sólo recordáis las de uno, haciéndole el juego a los nazis y a los progres”; 3) “La guerra saca lo peor del ser humano”.

No sé qué excusa es más repugnante. Las tres justifican de lleno las violaciones masivas que se cometieron, aunque luego se ofendan cuando se lo reproches. Cómo van a ser machistas ellos, si son comunistas. Por favor.

Son justificaciones de violaciones masivas. Pero ellos no se dan cuenta. Porque son hombres. Hombres, encima occidentales, que hablan a la ligera de los horrendos crímenes de género con el único fin de recabar apoyo en las redes sociales para su ideología. Como si su insignificante e irrelevante opinión tuviera algún valor. Las mujeres, aunque sean occidentales y sus familiares o paisanas afortunadamente no lo hayan vivido, lo entienden mejor. Sólo una mujer es capaz de empatizar en este tema. Una mujer puede desear la muerte a su enemiga más acérrima, pero nunca le desearía una violación. Sólo una mujer es capaz de entender lo que significa una violación. Un hombre no se da cuenta de que usando las 3 excusas de arriba, las está justificando.

No es cierto que todos los bandos violaran por igual. El Ejército rojo tuvo un patrón sistemático de violación. El “glorioso” Ejército rojo, al menos en Europa del Este, violó más que ningún otro bando. Violaron y mutilaron a miles de niñas, mujeres y ancianas. Y por eso hoy son odiados. Y seguirán siendo odiados. Porque lo que hicieron quedará siempre para la Historia como la peor mancha de este ejército. No es propaganda. Fue algo real. Fue algo que cualquier abuela de Europa del Este contaría, con un sentimiento de vergüenza y dolor al recordarlo. Sí, encima da vergüenza contarlo y recordarlo, como si la culpa hubiese sido de las mujeres del Este.

Si los occidentales hablaran con más europeos del Este, se sorprenderían. Muchos y muchas ni siquiera consideran una “liberación” que los soviéticos entraran en su país para echar a los nazis. Cuando las niñas y mujeres corren a esconderse en los sótanos para evitar ser violadas por los “liberadores”, es difícil considerarlo. Cuando se aterroriza a la población civil de manera sistemática, es difícil considerarlo. Muchos europeos del Este describen a los rusos como bestias salvajes, no como liberadores. Vayan al Este. Visítenlo. Hablen con su gente.

No sé si las miles de mujeres violadas por el Ejército rojo merecen que se equipare rememorarlas y honrarlas con compararnos con los nazis a quienes lo hacemos. Que sólo se recuerde a las mujeres alemanas muestra también cierta supremacía incluso por parte de quienes deciden honrar su memoria. Se recuerda a las alemanas porque son occidentales. A las millones de mujeres rumanas, polacas, ucranianas, etc. no se recuerda. Ésas son del Este, no valen tanto como para ser recordadas. Las alemanas sí. Es más grave violar a una alemana que a una rumana o polaca, ése es el mensaje que transmitís cada año cuando el 30 de abril se cuestionan las violaciones sólo realizadas a éstas.

Establezcamos un paralelismo, por aquello de la barbarie, entre el Ejército nazi y el Estado Islámico, para que se entienda lo que quiero decir. Otra batalla infernal: el español y su comprensión lectora. Imaginemos, por un momento, que estalla una tercera guerra mundial (que a este paso, tampoco creo que esté muy lejos). Imaginemos que el Ejército x lucha contra el Estado Islámico. Los mismos que hoy restan importancia a las masivas violaciones del Ejército rojo, serían los que se darían a sí mismos carta blanca para actuar como quisieran con las mujeres durante esa guerra. Si se luchara contra la barbarie absoluta, que es el Estado Islámico, los medios darían igual. Y si hay que desfogarse, pues se desfoga uno. La Historia te recordará por haber luchado contra el bárbaro yihadismo; mientras, habrás tenido oportunidad de hacer lo que quieras con las mujeres. La violacion en tiempos de guerra es vista como un daño colateral por los hombres. No es tan grave como en tiempos de paz. En tiempos de guerra sale la bestia que uno lleva dentro y claro, se cometen abusos. Qué fácil es cuando los hombres aprovechan un mal mayor para dar rienda suelta a toda su misoginia y disponen de las mujeres a su antojo, ¿no? Los que hoy tachan de propaganda los crímenes de género cometidos por el Ejército rojo actuarían igual que ellos en caso de una hipotética guerra mundial. Que no quepa la menor duda.

Para mí, el fin no justifica los medios. Luchar contra la barbarie no te concede el derecho de actuar como un bárbaro. Y los soviéticos actuaron como bárbaros. Y como tal fueron, son y serán recordados en toda Europa del Este.
La memoria histórica es lo único que de momento, nadie ha conseguido quitarnos.

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