Autor: zenoub

Hasta siempre, Nahed

El cristiano comunista infiel

Ayer, los neonazis orientales volvieron a hacer de las suyas en Jordania. La degenerada progresía mantiene silencio absoluto al respecto, está demasiado ocupada llorando porque se están exterminando al mismo tipo de bestias neandertales salafistas en Aleppo, un par de km más arriba.

Esta vez la patrulla de la moral eligió Amán, la capital del reino hachemita, como escena del crimen. El protagonista fue el terrible infiel Nahed Hattar, escritor y periodista de izquierdas (cómo no), con formación universitaria en Islamismo, reconocido por ser simpatizante del marxismo y del nacionalismo árabe laico. Militó en el Partido Comunista de Jordania hasta la década de los 80, habiendo sido detenido varias veces.

Nacido en el seno de una familia cristiana, pero defensor acérrimo del laicismo y crítico a partes iguales de imanes y sacerdotes, llevaba meses en el punto de mira de los islamistas jordanos por defender en sus escritos que la oposición yihadista siria es mucho peor opción que el régimen semi laico de Bashar al Assad. Este pequeñísimo detalle de cómo las últimas comunidades cristianas que quedan en Oriente defienden al Ejército sirio también se le escapa a la progresía en sus reiteradas denuncias por los Derechos Humanos. Pero sigamos con el tema que toca hoy.

La gota que colmó el vaso fue haber compartido en Facebook una viñeta en la que se jactaba de los yihadistas del Estado Islámico y de la utilización de Alá por parte de los terroristas. La viñeta fue encontrada terriblemente ofensiva por los líderes de partidos islamistas, que pidieron su cabeza en bandeja (en este caso, no es una expresión hecha). Frente a tanta presión y en un patético intento de “protegerle”, el gobierno jordano, que tanto tiempo lleva haciendo la vista gorda cuando no ayudando a los yihadistas en Siria, le impuso una especie de arresto domiciliario hasta que se apaciguaran los ánimos. Fue detenido por blasfemia y tiroteado cuando intentaba asistir al juicio en el que se le acusaba de publicar material que puede “provocar el conflicto sectario e insultar los sentimientos y creencias religiosas” .

Asesinado de 3 tiros en la cabeza frente al Palacio de Justicia por un fanático islamista, era imposible ejemplificar mejor la triste realidad de Jordania en estos momentos. En un país en el que la minoría cristiana forma el 5% de la población y donde los cristianos están discriminados por ley, Jordania es un reino en el que su sociedad sigue rigiéndose por el carácter tribal, y es uno de los paises árabes con más ciudadanos combatiendo junto al Estado Islámico.

En vez de condenar a los eternamente violentos islamistas, se le condenó a él y se le acusó a él por temor a no despertar a la bestia. Como si la bestia se hubiera quedado dormida alguna vez.
Ya van muchos. Y siempre por lo mismo

La lista es larga y Nahed no es el primero ni será lamentablemente el último, pero lo que más duele es el silencio. Silencio que hace que desde Occidente se dé voz solamente a islamistas o a privilegiados suníes y no a las minorías religiosas o a los ateos árabes. Sus labios están sellados. En Oriente y aquí. Allí por los violentos islamistas y aquí por los hipócritas occidentales, que se prostituyen a sus verdugos desde hace décadas. Realmente estoy escribiendo con rabia este artículo, no con ironía, como otras veces. Porque siempre pasa lo mismo. Y siempre se ignora. Y además se ignora por los que se supone que están muy interesados en los Derechos Humanos, el feminismo, la libertad de pensamiento, etc.

No quiero mencionarlos a todos. No puedo mencionarlos a todos, aunque quisiera. Pero sólo mencionaré algunos ejemplos con opresiones que han ido desde la amenaza o intimidación hasta la muerte, como la periodista libanesa Joumana Haddad (@Joumana333), feminista y única mujer en publicar una revista erótica árabe, a la que se le prohibió la entrada en Bahrein en el año 2015 por ser atea.

Raif Badawi (raif_badawi) por su parte fue condenado a 10 años de prisión y 1000 azotes por el Daesh que viste de blanco, el reino de Arabia Saudí. El saudí se había atrevido a pedir libertad religiosa y de pensamiento desde su blog en la monarquía del terror. Hoy día, sigue en prisión y cada viernes recibe los azotes. A nadie le interesa. No son los Cascos Blancos. Tampoco es la lesbiana inexistente de Damasco.
Para aquellos que piensen que el fundamentalismo chií no existe, cuando la República islámica de Irán se funda sobre la persecución de los ateos y comunistas y la imposición del hiyab a las mujeres, el ayatolá Jomeini emitió una fatwa en la que pedía la muerte por apostasía para el escritor indio Salman Rushdie y para todo aquél que publicara su novela “Los versos satánicos”. Según el líder religioso, la figura de Mahoma no había sido tratada con respeto.
“Nunca me consideré un escritor preocupado por la religión, hasta que una religión empezó a perseguirme” escribió Rushdie, que había sido criado en el seno de una familia musulmana.
Ayaan Hirsi Ali, escritora somalí criada en el seno de una familia musulmana, que militó en Europa en un partido de izquierdas, y, decepcionada por la política típica de izquierda de tolerancia con los intolerantes, giró hacia el liberalismo, vive con escolta permanente por sus críticas al islam. Con escolta permanente en Europa. Amenazada por islamistas que viven en Europa. Con los que los gobiernos hacen la vista gorda y les permiten fundar mezquitas, predicar discursos de odio y recoger firmas para pedir la sharía para Holanda. En Europa. Repito.
Un apartado aparte merece Chokri Belaid, líder del “Partido Unificado de los Patriotas Democrátas” de ideología marxista-leninista, nacionalista árabe y radicalmente anti-islamista. El político y abogado tunecino, que había participado en la revolución de Túnez que acabó con el régimen de Ben Ali en 2011, denunció a Ennhada (Partido Islamista de Túnez) en varias ocasiones, acusándoles de usar la revolución como herramienta para su propio beneficio. Además de ser un opositor radical a la ideología islamista, batalló por un Túnez post-revolución laico. La noche antes de su muerte, escribió “Todos los que se oponen a Ennahda acaban convirtiéndose en diana de su violencia”.

Con la misma suerte corrió Mohamed Brahmi, otro político tunecino y fundador del “Movimiento Popular”, partido socialista laico inspirado en el nasserismo. Un salafista le vacío el cargador delante de su mujer e hijos. 14 balazos a plena luz del día, en julio de 2013. Según la policía, fueron las mismas balas que habían asesinado meses antes a Chokri, y por lo tanto, seguramente la misma persona.

Tres grupos islamistas estuvieron en el punto de mira como sospechosos por los asesinatos de Chokri y Mohamed: Ansar al Sharía, Ennahda y la Guerrilla Islámica de Libia. De este último grupo y de acuerdo con documentos oficiales, se señaló directamente a Abdelhakim Belhaj, yihadista que fue emir de la ya extinta guerrilla y que luchó contra el régimen de Gaddafi durante la “revolución” libia.

Al Qaeda y Daesh son una ideología

Los islamistas contemporáneos no siempre llaman a la yihad, sueñan con recuperar al Andalus o con ponerse un cinturón de explosivos. No todos llegan a ejercer la violencia, pero todos tienen un pensamiento violento. Los islamistas contemporáneos, sobre todo los que viven en Occidente, ejercen su totalitarismo de otras formas, como forzando a sus hijas a llevar hiyab, recluyendo a sus mujeres en casa, aplaudiendo los discursos sectarios de Al Jazeera, apoyando a facciones islamistas que hacen la yihad por diversas partes del mundo, etc.

La alarma debió de haber estallado en 2011, cuando la mayoría de la “Umma” se posicionó a favor de los “rebeldes” en Siria. Eso es que algo andaba muy mal. Y algo anda cada vez peor. La alarma sigue sonando ahora, cuando la mayoría apoya tanto en casa como en las redes sociales a grupos como Ahrar al Sham frente a un Ejército sirio completamente agotado que sólo sueña con expulsar a terroristas de más de 70 países que no paran de llegar  y que quieren decidir el destino de los sirios. Pero no oyen la alarma. Ni ellos mismos ni la degenerada progresía que les apoya. Que piensa que es posible democratizar la sharía. Que silencia e invisibiliza el sufrimiento continuo de las minorías religiosas, los laicos, los ateos, los comunistas, los izquierdistas y sólo da voz a las marionetas fascistas del Golfo pérsico, que ha comprado los corazones de los musulmanes suníes con mezquitas gigantescas y suntuosas que irradian odio y sectarismo desde Bosnia a Indonesia y que está pervirtiendo el islam.

Al Qaeda y Daesh no son un mero producto fabricado por la CÍA, son décadas y décadas de fascismo oriental que ha llegado a su punto álgido en el verano de 2014, con el genocidio asirio y yazidí. Son décadas de pensamiento nocivo y enfermizo, obsesionado con la purificación de sus habitantes; purificación que la predican curiosamente los más sucios del mundo musulmán, bañados en oro y petróleo.

Son décadas de pensamiento que sólo puede materializarse a través de la represión del diferente y de la mujer. Sólo pueden llegar a desarrollar su agenda imponiendo, a través de la violencia. No saben ganarse el corazón de la población desde el aprecio, sólo desde el miedo porque sólo saben catalogar a los demás e intentar imponer su enfermiza visión. No han sabido ganarse a la gente y generar auténticos movimientos de masas como hicieran los comunistas árabes hace no tanto tiempo, aunque parezca una eternidad. Han llegado a penetrar en la sociedad sólo cuando ésta estaba desesperada. Solo cuando, después del fracaso nasserista y las continuas victorias de Israel, los árabes estaban ya agotados. Los islamistas siempre han sido el ultimo recurso de los árabes, que han intentado siempre aferrarse a otras ideologías antes. Los islamistas se han aprovechado siempre de la desesperación y del descontento, sobre todo de la juventud. Para contaminar el pensamiento, primero hay que contaminar el alma, y eso es lo que ha hecho la principal promotora del islamismo radical en Oriente Medio, Arabia Saudí.
Desde las palizas que propinaban a las bailarinas de Argelia, Egipto y Pakistán por “impúdicas”, pasando por los cd’s, dvd’s y libros con los que los islamistas hacían hogueras por tener un contenido impuro y llegando por último a asesinatos viles y cobardes por “blasfemia”, el islamismo sigue aterrorizando Oriente.

Para finalizar ya, la lista de sus víctimas es larga, pero el silencio es mayor. La lista seguirá creciendo. Las minorías religiosas y los ateos orientales seguirán siendo agredidos. Pero su sangre no es digna de denuncia. Porque no sirve a una agenda para partir naciones en 3. Porque no es lo toca denunciar este año. Porque la degenerada progresía siempre ha denunciado el fascismo en Occidente y lo ha apoyado en Oriente.
Nahed Hattar no era un simple “escritor jordano”, como la mayoría de los medios están señalando. Era un ex militante comunista, perteneciente a una minoría religiosa, defensor del laicismo. Ése es el precio que hay que pagar por ser minoría religiosa, o ser izquierdista y defender el laicismo en esa región del mundo. Y por eso ha sido asesinado el escritor en Oriente Medio.

El glorioso Ejército rojo o cómo los hombres cuentan la Historia

“La primera víctima de una guerra es la verdad” y las mujeres, añadiría yo.

8 de marzo y 30 de abril. Las dos fechas en las que los hombres comunistas muestran su verdadera cara. El 8 de marzo, te felicitan el Día Internacional de la Mujer. El 30 de abril, te justifican y restan importancia a las violaciones del Ejército rojo. Quién puede osar a cuestionar su feminismo.

Las violaciones de los soviéticos fueron: 1) propaganda de Goebbels; 2) “Todos los bandos cometieron abusos, pero sólo recordáis las de uno, haciéndole el juego a los nazis y a los progres”; 3) “La guerra saca lo peor del ser humano”.

No sé qué excusa es más repugnante. Las tres justifican de lleno las violaciones masivas que se cometieron, aunque luego se ofendan cuando se lo reproches. Cómo van a ser machistas ellos, si son comunistas. Por favor.

Son justificaciones de violaciones masivas. Pero ellos no se dan cuenta. Porque son hombres. Hombres, encima occidentales, que hablan a la ligera de los horrendos crímenes de género con el único fin de recabar apoyo en las redes sociales para su ideología. Como si su insignificante e irrelevante opinión tuviera algún valor. Las mujeres, aunque sean occidentales y sus familiares o paisanas afortunadamente no lo hayan vivido, lo entienden mejor. Sólo una mujer es capaz de empatizar en este tema. Una mujer puede desear la muerte a su enemiga más acérrima, pero nunca le desearía una violación. Sólo una mujer es capaz de entender lo que significa una violación. Un hombre no se da cuenta de que usando las 3 excusas de arriba, las está justificando.

No es cierto que todos los bandos violaran por igual. El Ejército rojo tuvo un patrón sistemático de violación. El “glorioso” Ejército rojo, al menos en Europa del Este, violó más que ningún otro bando. Violaron y mutilaron a miles de niñas, mujeres y ancianas. Y por eso hoy son odiados. Y seguirán siendo odiados. Porque lo que hicieron quedará siempre para la Historia como la peor mancha de este ejército. No es propaganda. Fue algo real. Fue algo que cualquier abuela de Europa del Este contaría, con un sentimiento de vergüenza y dolor al recordarlo. Sí, encima da vergüenza contarlo y recordarlo, como si la culpa hubiese sido de las mujeres del Este.

Si los occidentales hablaran con más europeos del Este, se sorprenderían. Muchos y muchas ni siquiera consideran una “liberación” que los soviéticos entraran en su país para echar a los nazis. Cuando las niñas y mujeres corren a esconderse en los sótanos para evitar ser violadas por los “liberadores”, es difícil considerarlo. Cuando se aterroriza a la población civil de manera sistemática, es difícil considerarlo. Muchos europeos del Este describen a los rusos como bestias salvajes, no como liberadores. Vayan al Este. Visítenlo. Hablen con su gente.

No sé si las miles de mujeres violadas por el Ejército rojo merecen que se equipare rememorarlas y honrarlas con compararnos con los nazis a quienes lo hacemos. Que sólo se recuerde a las mujeres alemanas muestra también cierta supremacía incluso por parte de quienes deciden honrar su memoria. Se recuerda a las alemanas porque son occidentales. A las millones de mujeres rumanas, polacas, ucranianas, etc. no se recuerda. Ésas son del Este, no valen tanto como para ser recordadas. Las alemanas sí. Es más grave violar a una alemana que a una rumana o polaca, ése es el mensaje que transmitís cada año cuando el 30 de abril se cuestionan las violaciones sólo realizadas a éstas.

Establezcamos un paralelismo, por aquello de la barbarie, entre el Ejército nazi y el Estado Islámico, para que se entienda lo que quiero decir. Otra batalla infernal: el español y su comprensión lectora. Imaginemos, por un momento, que estalla una tercera guerra mundial (que a este paso, tampoco creo que esté muy lejos). Imaginemos que el Ejército x lucha contra el Estado Islámico. Los mismos que hoy restan importancia a las masivas violaciones del Ejército rojo, serían los que se darían a sí mismos carta blanca para actuar como quisieran con las mujeres durante esa guerra. Si se luchara contra la barbarie absoluta, que es el Estado Islámico, los medios darían igual. Y si hay que desfogarse, pues se desfoga uno. La Historia te recordará por haber luchado contra el bárbaro yihadismo; mientras, habrás tenido oportunidad de hacer lo que quieras con las mujeres. La violacion en tiempos de guerra es vista como un daño colateral por los hombres. No es tan grave como en tiempos de paz. En tiempos de guerra sale la bestia que uno lleva dentro y claro, se cometen abusos. Qué fácil es cuando los hombres aprovechan un mal mayor para dar rienda suelta a toda su misoginia y disponen de las mujeres a su antojo, ¿no? Los que hoy tachan de propaganda los crímenes de género cometidos por el Ejército rojo actuarían igual que ellos en caso de una hipotética guerra mundial. Que no quepa la menor duda.

Para mí, el fin no justifica los medios. Luchar contra la barbarie no te concede el derecho de actuar como un bárbaro. Y los soviéticos actuaron como bárbaros. Y como tal fueron, son y serán recordados en toda Europa del Este.
La memoria histórica es lo único que de momento, nadie ha conseguido quitarnos.

Mentes brillantes de Rumanía

Los Balcanes son un lugar especial. Es el mágico puente entre Europa y Asia. La Europa oriental es algo más que rubias, vodka y comunismo. La Europa oriental se divide en norte y sur.

El sudeste de este continente es el lugar donde se mataron a reyes, se hicieron revoluciones y del que entraron y salieron imperios. Es sinónimo de especias, comida parecida y muchas tonalidades de piel. Sombras del pasado y mucho odio hacia lo turco, por aquello de que nos colonizaron durante más de 400 años. Casi nada. Las tres grandes religiones hacen su aparición como sólo en lugares como Oriente Medio se puede observar. A veces para ser hermanas, a veces para pelearse, como todos los hermanos.

Conocer la Historia es importante, puesto que sólo la Historia de los pueblos te descubre cómo son. Gracias a la historia, se sabe -o se debería- que rumanos, griegos y yugoslavos vienen del mismo pueblo: los tracios.

El objetivo de este artículo es comentar datos curiosos que casi todos desconocen en Occidente.

Rumanía, la gran desconocida

Se sabe -o se debería saber- que los rumanos tuvieron la primera ciudad de Europa cuyas calles contaron con alumbramiento (en Timișoara, un 12 de noviembre de 1884) y que hoy volar en avión no sería posible sin grandes inventores rumanos como Henri Coandă, pionero de la aeronáutica, Traian Vuia y Aurel Vlaicu. Vuia presentó en París, un marzo de 1906, su invento: fue el primer  hombre del mundo en volar con un aparato que era más pesado que el aire. Además, inventó dos helicópteros.

En el campo de las Ciencias de la Salud, Nicolae Paulescu, profesor de la Facultad de Medicina y Farmacia de Bucarest, descubrió en 1921, que el nivel de los glúcidos del organismo está determinado por la insulina, una hormona que genera el páncreas. Por lo tanto, empezó a suministrar insulina a los enfermos de diabetes, convirtiendo esta práctica en el tratamiento que existe hoy día para esta enfermedad. Casi nadie tampoco sabrá -porque no interesa- que el científico Ion Cantacuzino inventó la vacuna anti cólera y contribuyó a atajar la gran epidemia de tifus que asoló Europa durante la Primera Guerra Mundial. Además, gracias a él, Rumanía fue el segundo país del mundo en introducir la vacuna contra la tuberculosis para recién nacidos.

Que sepas, querido lector, que si puedes escribir sin tener que mojar constantemente la pluma en tinta, es gracias al ingeniero y matemático rumano Petrache Poenaru, que inventó la pluma portable y además fue precursor de la invención del macro tanque.

Se merecen un apartado aparte y cerrar este artículo las grandísimas mujeres rumanas.

Ana Aslan fue una científica con una obra muy importante en el campo de la geriatría, donde creó una fórmula que ayudaba a reparar el envejecimiento de las células. Muchas cremas de hoy día contienen la fórmula que ella descubrió en 1952.

Sofia Ionescu Ogrezeanu fue la primera mujer neurocirujana del mundo, que realizó una operación en el cerebro a un niño que había sufrido un bombardeo en 1944, en plena Segunda Guerra Mundial.

Elisa Leonida Zamfirescu fue la primera mujer ingeniero del mundo, siendo reconocida como tal por la Asociación Internacional de Ingenieros de Rumanía y por la Asociación Internacional de Mujeres Universitarias. Intentó inscribirse en la Universidad Politécnica de Bucarest, donde fue rechazada por ser mujer. Decidió marchar y probar suerte en Berlín, donde la admitieron a duras penas, llegando el decano a recordarle que la obligación de las mujeres debía ser ”kirche, kinder, kuche” (iglesia, niños y cocina). Ella llega a describir cómo muchos profesores alemanes la evitaban por los pasillos y sufría constantemente discriminación por ser la única mujer en una carrera que supuestamente sólo la podían llevar a cabo hombres. Después de obtener su título, se marchó a ayudar a soldados heridos durante la Primera Guerra Mundial y llegó a dirigir hospitales, siendo condecorada por ello con órdenes y medallas, tanto rumanas como extranjeras.

Sarmiza Bilcescu Alimanisteanu se convirtió en 1890 en la primera mujer de Europa en obtener la Licenciatura en Derecho por la Universidad de París y la primera mujer del mundo en obtener un Doctorado en Derecho, además de convertirse en la primera mujer abogado de Rumanía. Su tesis doctoral se tituló ”La condición jurídica de las madres”, siendo una activa feminista.

Nadia Comaneci, por su parte, fue la primera gimnasta – récord que todavía hoy sigue sin ser superado- que obtuvo un 10 en las 4 pruebas que se deben realizar en gimnasía artística en los Juegos Olímpicos que se celebraron en Montreal, Canadá, en el año 1976. La anécdota es que en el marcador no estaban habilitadas 4 cifras para indicar un 10.00, sino que sólo había 3 cifras, porque nunca se pensó que se iba a superar un 9.99. Después de realizar Nadia su ejercicio, el marcador indicó 1.00.

 

 

Te pedimos perdón por tanto teatro, Siria

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“Si un hombre es asesinado en París, es un crimen; si las gargantas de 50.000 personas son cortadas en Oriente, es una mera cuestión” Victor Hugo

 

“La France est en guerre” 
Durante la colonización de Argelia por parte de Francia, Alexis de Tocqueville –ídolo de cualquier liberal de hoy día- escribió en 1837: “Si entre los cabileños y nosotros siguen existiendo relaciones frecuentes y pacíficas (…) la atracción casi invencible que empuja a los salvajes hacia los hombres civilizados, se dejará sentir. Por otra parte, existe un cierto número de tribus árabes que podemos y debemos gobernar directamente. Debemos intentar que estos árabes independientes se habitúen a vernos intervenir en sus asuntos internos y que se familiaricen con nosotros. Pues hay que tener en cuenta que un pueblo poderoso y civilizado como el nuestro ejerce, por el mero hecho de la superioridad de su cultura, una influencia casi invencible sobre pequeñas sociedades bárbaras.”

No parece que los franceses hayan cambiado mucho su mentalidad con respecto a sus antiguas colonias, entre las cuales figuran Siria y Argelia. El simple hecho de que estemos con el corazón en un puño cada vez que hay un atentado en suelo europeo por si los líderes occidentales deciden bombardear algún país de Oriente ya es una muestra de la supremacía occidental. El simple hecho de que los líderes occidentales se reúnan en sus Parlamentos para debatir si deben bombardear o no Oriente, sin tan siquiera tener en cuenta la opinión de esos pueblos y gobiernos, ya es una muestra de la supremacía occidental.
“La France est en guerre.” Con esta frase sorprendía al mundo hace unas semanas Hollande, interpretando una magnífica representación teatral en el Palacio de Versalles con emotiva Marsellesa incluida. No, no es Occidente el que está en guerra, es Oriente. Francia hoy dice estar en guerra. Con los mismos a los que en el verano de 2013 iba a ayudar vía invasión conjunta con EEUU y poniendo como excusa el uso de unas armas químicas que el régimen de Assad no sólo no usó, sino que la ONU demostró que habían sido los rebeldes. Oh no, señor Hollande, no es Francia la que está en guerra, ¡es Siria! Siria es la que lleva casi 5 años en guerra con los terroristas a los que usted y sus gángsters occidentales entregaban armas y Toyotas y a los que ahora compran petróleo barato a través de la Turquía de Erdogan. Con los terroristas cuya única aportación a la no revolución siria era y es el grito de “Allahu akbar” y que invitaban a los “hermanos musulmanes” de otros países a unirse a la yihad para derrocar al criminal Assad. Es Siria la que lleva sufriendo atentados desde hace años y oyendo cánticos sectarios por parte de los rebeldes (“Cristianos a Beirut, alauitas a la tumba”), que jamás se habían escuchado en este pequeño país tranquilo y de tradición islámica tolerante. Islam del que no gusta en Arabia Saudí y Qatar. Islam que tampoco gusta en la Turquía actual de Erdogan, ya que no sueña con recuperar los Balcanes, ni volver a la gloria de épocas genocidas pasadas (hago un inciso para darle las gracias a Siria por haber votado en contra del ingreso de Kosovo en la UNESCO). Islam que lo convierte en el único país donde hay una mezquita llamada Virgen María. Islam que no financia mezquitas alrededor del mundo porque no tiene necesidad de ello, ya que su fin no es expandirse ni conquistar. Islam que no impone conversiones forzosas, ni pinta la “n” de nazareno a los cristianos en sus casas antes de confiscarlas. Islam que no considera a los chiíes herejes ni a los sufíes satánicos y respeta a las siempre maltratadas y silenciadas minorías religiosas orientales. Islam que no compra cadenas de televisión qataríes para lavar el cerebro 24 horas a los jóvenes y no tan jóvenes del mal llamado “mundo árabe”. Islam tolerante, de ése que apenas queda. De ése que entre todos, emires y sultanes, presidentes occidentales y reyes campechanos, os habéis encargado de que apenas quede, una vez destruido el socialismo y el laicismo, que fueron señas de identidad del nacionalismo árabe.
Continuaba el actor Hollande afirmando que “Siria se ha convertido en el mayor nido de yihadistas del mundo”. Tampoco es cierto, señor Hollande, ¡es el Golfo pérsico, a quien usted y sus vecinos venden armas a mansalva el mayor nido de yihadistas del mundo! Arabia Saudí ha decapitado más personas en los últimos años que Daesh. Siria es el país que más lucha contra esos terroristas. Siria lleva 5 años agonizando por intentar acabar con ese nido de yihadistas que ustedes llaman “opositores al régimen” o “rebeldes moderados”. Cuando los “revolucionarios” llegaron a París, no les gustó. Entonces dejaron de ser rebeldes moderados para ser yihadistas que amenazaban al mundo “civilizado” occidental. Eran los enemigos de la humanidad cuando atentaron en París hace unas semanas y luchadores por la democracia cuando atentaban y atentan en Damasco. Pero cuando se le hace daño al hombre occidental, nos llevamos las manos a la cabeza. La televisión se encarga de recordarnos cada día que hay vidas que valen más que otras. En Beirut, Daesh atentaba justo un día antes que en París. Silencio total de la prensa. Silencio total también cuando el Estado Islámico y Al Nusra entraron a finales de 2012 en Siria llamados por el Ejército Libre Sirio para derrocar a Assad. No se podía hablar de sus atrocidades porque entonces el objetivo era demonizar al régimen sirio, no mostrar que la oposición es mil veces peor.
Siempre es más elegante matar en traje y corbata -como en Iraq, o prostituirse por un poco de petróleo barato- que en turbante. Llevamos décadas de guerras en Oriente por si en algún momento los “incivilizados” vienen a matarnos aquí. Tremenda paranoia y paradoja. Mientras tememos que ellos vengan aquí a matarnos algún día, nosotros no dejamos de matarles.
Siria está sacrificando generaciones enteras y su patrimonio milenario para que vuestros muchachos barbudos no planten la bandera negra del Medievo y la barbarie en Damasco, señor Hollande. Para que los cristianos no tengan que aprenderse versos del Corán, por si los “moderados” se los preguntan cuando entran en sus pueblos. Para tener un país que sea de todos los sirios, no de los islamistas radicales sunníes, como quieren los mal llamados opositores y como ya intentaron conseguir en Hama en el año 1982.
Los atentados de Francia han servido para que su presidente les intente colar una reforma constitucional a los franceses. Aprovechan el terror y el miedo que infunden a la población para recortar libertades básicas. Nos encaminamos hacia estados totalitarios en Europa porque una vez más, vuelven a usar la doctrina del shock para que la población acepte ceder ante la implantación de un estado policial. Nos están obligando a renunciar a principios y valores que nos costó siglos consolidar. Nos quieren acostumbrar a la presencia de militares. Nos quieren acostumbrar a ver tanques aparcados en calles desérticas porque nadie se atreve a salir ni siquiera a tomar un café. Nos dicen que estas medidas son necesarias para prevenir ataques terroristas, ¿pero quién nos protegerá de los atentados que los servicios de inteligencia occidentales cometen?

“Aquéllos que renunciarían a una libertad esencial para comprar un poco de seguridad momentánea, no merecen ni libertad ni seguridad” Benjamin Franklin

 

Reino Unido se suma a los bombardeos

En la misma línea de Francia, Reino Unido votaba ayer a favor de los bombardeos aéreos sobre posiciones del Estado Islámico en Siria. Algunos diputados acababan la votación con una sonrisa, tras aprobar la sentencia de muerte de miles de sirios inocentes que serán, una vez más, “daños colaterales” en su “lucha contra el terror”. El terror luchando contra el terror, qué antítesis. Cameron declaraba que los ataques aéreos fortalecerán la seguridad de su país, la misma excusa enfermiza de siempre. Lo importante a la hora de matar es hacerlo de forma elegante. Así no serás juzgado. La única diferencia entre los terroristas de Daesh y los gobernantes occidentales es que los segundos llevan traje y corbata y duermen en hoteles de 5 estrellas. Y tienen la piel y los ojos más claros, que eso también ayuda. Igual que los nazis y sus escuadrones de la muerte se paseaban con sus uniformes de Hugo Boss mientras desangraban Europa, los supremacistas occidentales van al Parlamento a votar la sentencia de muerte de miles de inocentes mientras desangran Oriente Medio. Que los pueblos del mundo solucionen sus problemas y sean dueños de su destino irrita a los arrogantes occidentales, que se creen dueños del universo.

Rusia, la antiimperialista

Considero a la izquierda una ideología noble, a pesar de ser mancillada en la inmensa mayoría de las ocasiones por quienes se la atribuyen puño en alto. La izquierda siempre está con el oprimido –o al menos eso debería-, no con el imperialismo que es más débil. Me sigue pareciendo increíble que se presente el agresivo imperialismo ruso como una “defensa” ante EEUU y sus aliados. Pobre Rusia, se ve cercada por la OTAN. Cuando se habla de Siria, algunos ignoran el exterminio silencioso que está sufriendo el pueblo sirio y ucraniano para lamentarse sobre la pobre Rusia. El hecho de que Rusia no financie el yihadismo y no suela empezar los conflictos dulcifica su imperialismo a ojos de la mayoría.
No hay dinero para ofrecer servicios sociales a sus ciudadanos y resolver los múltiples problemas sociales (alcoholismo, elevados casos de VIH, etc), pero siempre habrá para bombardear los cielos de Siria. Hace 2 días morían 40 civiles sirios en un bombardeo ruso, pero la inmensa mayoría de la izquierda guardaba silencio. Decir que Rusia tiene derecho a bombardear Siria porque tiene la autorización del gobierno es de las mayores hipocresías que se pueden sostener. Tengo esa manía de querer que los pueblos solucionen sus problemas por sí mismos y de llevar 4 años diciendo que en Siria sólo quiero ver luchar a sirios y que Siria sólo debe ser bombardeada por la Fuerza aérea siria. En Siria no defiendo que haya militares que no sean sirios, porque sé muy bien que el pueblo sirio está harto de esta guerra, que no sé si alguna vez fue suya. El pueblo sirio está harto de ser el campo de batalla entre los intereses occidentales y ruso-iraníes.
¿Acaso Assad ha preguntado a los sirios en un referéndum si aceptan la intromisión rusa? ¿Acaso el gobierno de una nación representa siempre los deseos del pueblo? ¿Por qué se quiere acabar con Daesh ahora en 2015 y no a finales del 2012, que fue cuando entró en Siria? Ésta es la principal pregunta, la más importante de todas. Quizás no sea una pregunta, sino la pregunta. Porque ahora es cuando su hombre Assad peligra de verdad. Porque durante todos estos años de guerra, Damasco y Latakia (con la base militar rusa en el puerto de Tartous) no corrieron peligro. Ahora los intereses rusos peligran y por lo tanto es ahora cuando toca intervenir. No importa el horror que llevan viviendo los sirios desde hace años, no había valor para cortar las relaciones diplomáticas con Occidente y Turquía. La madre Rusia sólo salta cuando de intereses se trata. Así de fácil de explicar y así de difícil de admitir para la inmensa mayoría.
La misma Rusia que sabía perfectamente desde hace años que Turquía compraba petróleo al Estado Islámico, ¡pero que por arte de magia lo descubrió e hizo saber al mundo entero ayer! Lo descubrió justo después de haber tenido un incidente diplomático con Turquía. Antes, los lazos con Erdogan, el padrino de Daesh, eran buenos. Las relaciones comerciales y diplomáticas iban viento en popa hasta el derribo del avión ruso. Justo ahí el actor Putin se dio cuenta de que Turquía ayudaba al Estado Islámico y lo sacó a la luz. Qué maravillosa eres, Rusia. Gracias por tanto.

 

Y aunque Rusia hubiera intervenido en 2012, no puedo defender los bombardeos aéreos de ningún país sobre Siria porque matan gente inocente. Porque los occidentales y rusos se han acostumbrado a tratar las vidas de ciertos pueblos como ganado. Porque los fallecidos son daños colaterales para ellos, simples números, y no debe ser así. Los sirios no son números. Son familiares, amigos, conocidos de alguien. Esta absurda estrategia de conseguirlo todo por la fuerza sólo consigue radicalizar a gran parte de la población. La ideología del Estado Islámico no se erradicará aunque este grupo desaparezca (que no va a desaparecer, porque a los teatreros nos les conviene y porque ellos colaboran en su mantenimiento). Eso es lo que no entiende el supremacista occidental que sólo sabe lanzar bombas. Esta ideología sectaria que proviene del Golfo pérsico se erradicará a base de educación, de alfabetización de la población, de secularización de la sociedad. La sociedad árabe tiene que cambiar su mentalidad igual que la occidental. Los orientales deben aprender a separar de una maldita vez la religión de la política y los occidentales deben aprender a dejar en paz al mundo y bajarse de ese pedestal desde el que observan a los demás con aires de superioridad. Retos tremendamente difíciles para ambas culturas.

Perdónanos Siria por tanto teatro barato
A veces, en la mayoría de las ocasiones, se me hace insoportable el mundo en el que vivo. Se me hace insoportable tanto teatro barato. Se me hace insoportable ver negociaciones sobre la guerra siria donde no está colgada la bandera siria. Se me hace insoportable ver reuniones a puerta cerrada sobre la guerra siria donde el único sirio es el camarero que sirve las bebidas a los criminales que se reparten el mundo y las esferas de influencia con escuadra y cartabón. Criminales que un día discuten delante de las cámaras, y al día siguiente firman acuerdos comerciales, porque el negocio es el negocio y lo será siempre.

Me gusta mucho el teatro como arte. Es bonito. Es difícil enfrentarse al público, hay que ser valiente. Es difícil vencer el miedo escénico y ser capaz de transmitir emociones y memorizar frases. El problema es que en las obras de teatro que en política internacional se representan acaba muriendo gente de verdad. Hijos, padres, hermanos, vecinos. En los choques entre imperialismos se destruyen vidas. Se destruyen casas, donde los abuelos ucranianos quedan desprotegidos de cara al duro invierno. Se destruyen infancias, donde los hijos de la nación mueren en las orillas de mares lejanos. Todo esta esquizofrenia que estamos viviendo por culpa de los poderosos debería acabar algún día, pero será imposible mientras haya personas pobres que defiendan sus guerras. Porque son sus guerras y las libramos nosotros.
Ninguna potencia quiere acabar con el Estado Islámico porque la guerra se vuelve perpetua cuando se usa como justificación de la paz. Y les encanta vivir de la guerra y el caos. Porque esto genera mucho dinero y a este pobre pueblo sirio lo quieren sumido en el caos para desangrarlo y saquearlo. Pienso con horror que Siria pueda convertirse en un Afganistán, una guerra sin fin. Tal vez eso es precisamente lo que buscan porque la industria armamentística se frota las manos con los conflictos que se vuelven eternos.

Cada ruina arqueológica en Siria, cada olivo en Palestina, cada cedro en Líbano, cada jeroglífico en Egipto y cada rincón de Iraq tienen historias muy antiguas que contar. Aunque Siria se reduzca a polvo por culpa de las batallitas entre imperialismos, seguirá siendo el sol de Oriente Medio. Aunque de Siria queden sólo las cenizas, seguirá siendo más digna que todo el mal llamado “mundo civilizado”.

No, no es Occidente ni Rusia los que están en guerra contra el terrorismo. Perdónanos, Siria.

Al Jazeera, caldo de cultivo del islamismo radical

 

A continuación voy a traducir una tertulia en la que el canal de propaganda wahabita qatarí Al Jazeera llama al exterminio de los alauíes, una rama minoritaria dentro del islam. Al Jazeera es un canal árabe de televisión, con su variante también en lengua inglesa, aunque en ésta su propaganda sectaria y radical es menos patente y descarada. Significa literalmente “la isla”, y hace referencia a su país de origen, la isla de Qatar. Fue fundado por un emir y actualmente es el canal más popular de TV en el “mundo árabe”, con más de 200 millones de espectadores, que van desde Marruecos hasta la Península arábiga. Durante la guerra siria, se ha caracterizado por hacer una propaganda feroz contra el régimen de Bashar, llegando a describir el conflicto como un ataque a la mayoría sunní por parte de la malvada minoría alauí, rama islámica que profesan los Assad. Por supuesto, presentaron a los yihadistas sirios como “rebeldes revolucionarios” que luchaban contra un régimen corrupto. La diferencia es que, al contrario que la prensa en Occidente, que intentaba mostrarnos a los rebeldes como demócratas luchando contra un dictador, Al Jazeera nunca se molestó en disimular la tendencia extremista de estos individuos, y es más, se vanaglorió de ella, justificándola por completo y apoyándola.

La propaganda sectaria que emite todos los días cala hondo, sobre todo entre la juventud musulmana. Muchos jóvenes sunníes se radicalizan sin saberlo ni notarlo al ver sus noticias, documentales y tertulias. El lavado de cerebro no empieza siempre en internet, a veces empieza en la televisión.

Procedamos directamente a la tertulia para que os deis cuenta del tipo de propaganda yihadista que hace abiertamente este canal.

Faisal Qassim (presentador): “Alá nunca debe perdonar a cualquiera que muestre compasión hacia los alauíes”, gritaban los activistas de la oposición siria. ¿Quiénes dan las órdenes para los bombardeos aéreos? Nadie más que los alauíes. Esos estúpidos animales. ¿Por qué no debería ser el derecho de los sirios alegrarse cuando los pueblos de estos fascistas y sectarios alauíes son cercados? Más de un millón de musulmanes -dice este sectario, como si los alauíes no fueran también musulmanes, pero se ve que para él musulmanes son sólo los sunníes- han sido desplazados, ¿pero hay entre ellos un solo alauí desplazado a un campo de refugiados? Mientras los musulmanes están siendo desplazados, los alauíes están bebiendo alcohol en los bares y fumando cachimba.
Están hoy con nosotros dos intelectuales sirios: Maher Sherifeddine y AbdullMessiah al Shami. Y ahora, los resultados de nuestra encuesta: ¿Pensáis que los alauíes se han buscado el genocidio? 96,20% opina que sí y 3,80% dice que no. Mis espectadores me escriben para decirme que ésta ha sido una pregunta floja, que la pregunta debería ser si deberíamos exterminar a los alauíes en su totalidad, incluidos sus niños. ¿Qué piensas de los resultados de esta encuesta? Que ha planteado Al Jazeera y ha recibido más de 10 millones de votos.
Maher Sherifeddine: Sabemos acerca de los alauíes que antes que gobernaran, eran extremadamente pobres. Si el granjero alauí tenía una vaca solía recorrer mucha distancia para evitar que le robaran su ganado. La única forma de robárselo era por encima de su cadáver. Hoy día los alauíes hacen lo mismo con su dictadura. La única forma de arrebatársela es pasando por encima de su cadáver. Y estoy advirtiendo a los alauíes para que se vayan del país o serán todos asesinados. Ahora mismo, sin embargo, los alauíes están decapitando gente y enterrándola viva.

AbdulMessiah: Ahora mismo está muy claro, juzgando tanto por la introducción que has hecho como por el comentario de Maher Sherifeddine, que hay una campaña para demonizar a los alauíes.
Faisal Qassim (presentador): Los alauíes no necesitan ser demonizados, ¡ellos son demonios, incluso Satanás, el mismísimo demonio está avergonzado de ellos! ¡Se lo juro a Dios!
AbdulMessiah: Déjame hablar.

Faisal Qassim (presentador): El demonio es un ángel comparado con ellos. ¿Ha causado el demonio la muerte de todos estos sirios? Continúa.

AbdulMessiah: No, continúa tú porque de todas formas estás hablando por encima de mí. Procede.
Faisal Qassim (presentador): No, no, continúa tú.
AbdulMessiah: Está muy claro que hay una campaña para demonizar a los alauíes hasta que haya sido exterminado hasta el último. Una falsa narrativa ha sido representada durante 5 años con este “Alauíes versus no alauíes”. Antes que nada, los alauíes no están solos en el gobierno o en las fuerzas de seguridad. La representación la sostiene una mezcla de todas las sectas (religiones) que hay dentro de Siria. Y está muy claro quién está cometiendo las matanzas y las violaciones porque ellos documentan sus acciones y las distribuyen en diferentes plataformas. Y es el derecho del Ejército Sirio proteger su país de ellos y de proteger a los civiles drusos, alauíes, sunníes y cristianos.

Maher Sherifeddine: ¡Todos los heridos en Siria son sunníes y todos los asesinos son alauíes!

Faisal Qassim (presentador): Básicamente, es el derecho de la gente sunní pedir el asesinato de los alauíes.

Maher Sherifeddine: ¡Claro, claro! Cuando solíamos matar a un soldado senegalés o marroquí nos referíamos a él como francés porque tiene mentalidad francesa.

AbdulMessiah: ¿Y por qué llamas al Ejército Sirio “alauíes”? ¿Por qué dices alauí? Los alauíes son sirios también. Eres un sectario. Eso es sectarismo. Eres un takfirista.

Faisal Qassim (presentador). Éste no es el tema, vamos. ¿Has visto a un solo alauí en algún campo de refugiados? Ellos nos cortan la electricidad en nuestros hogares. ¿No son unos perros? Son unos perros. Esta basura alauí… ¿Y preguntas por qué estamos furiosos?

AbdulMessiah: En primer lugar, los alauíes no son los únicos que están en el Ejército. Tú lo sabes. Todo el mundo lo sabe. Hay más sunníes en el Ejército que cualquier otro grupo. Hermano, ¿tú estuviste en el Ejército? Porque yo estuve. Yo soy cristiano. Hay muchos cristianos y drusos en el Ejército sirio. Ellos sirven a la seguridad de Siria. Tú sigues clamando que el gobierno sirio es sectario, pero esto no es cierto.

Faisal Qassim (presentador): ¿Qué piensas de la caída de Jisr al Shughour en manos de los rebeldes? Muchos sirios esperan el momento para entrar en los pueblos alauíes y asesinarlos. Y dicen que deben ser hechos refugiados y deben ser torturados y hay que hacerlos sufrir. Deben ser asesinados.

AbdulMessiah: Lo que dices no es cierto. Aquéllos que entraron en Jisr al Shughour eran combatientes extranjeros, chechenos, y mataron a sirios sunníes nativos de allí. Ellos quieren cometer un genocidio contra todos los alauíes. Aquí los tienes, mírales. Éstos son ellos cuando entraron en Jisr. Y aquí hay una foto de uno de los sirios sunníes que ellos mataron y una del sirio alauí que fue asesinado a manos del ISIS. Esto es sabido, todo el mundo lo presenció. Quieren matar a todos los alauíes y vosotros dos los animáis a que lo hagan.

Faisal Qassim (presentador): ¡Por favor, como si los alauíes fueran tan inocentes y no hubieran hecho nada malo en 40 años!

AbdulMessiah: ¡Escuchadme! Los alauíes son ciudadanos de Siria como cualquier otro grupo. Ellos tienen derechos, puntos de vista y opiniones como los drusos, sunníes, cristianos…

Faisal Qassim (presentador): No, no, no.

AbdulMessiah: Vuestros esfuerzos por demonizar a los alauíes nunca funcionarán porque el pueblo sirio conoce muy bien la verdad. Después de 5 años de derramamiento de sangre a causa de la identidad, el pueblo sirio en su conjunto se ha despertado para darse cuenta de que deben convivir en un solo país.

Faisal Qassim (presentador): ¿Qué le contestas a él sobre la coexistencia de todos los sirios incluidos los alauíes?

Maher Sherifeddine: No, no puede haber reconciliación con los alauíes.

 

 

“Iraq, Iraq, nada más que Iraq”

Mahmud Darwish (1941-2008), el poeta palestino más famoso, tiene dedicada esta poesía al poeta iraquí Badr Shakir Al Sayyab (1926-1964).

 

 

Recuerdo a Sayyab gritando en vano en el Golfo:

“¡Iraq, Iraq, nada más que Iraq…!”.

Y sólo le respondía el eco.

Recuerdo a Sayyab: en este espacio sumerio,

una mujer venció la esterilidad de la niebla

y nos legó la tierra y el exilio.

Recuerdo a Sayyab… la poesía nace en Iraq:

sé iraquí, amigo, si quieres ser poeta.

Recuerdo a Sayyab: no halló la vida que

Imaginaba entre el Tigris y el Éufrates,

por eso no pensó, como Gilgamesh, en las hierbas

de la eternidad ni en la resurrección…

Recuerdo a Sayyab: tomó el código de Hammurabi

Para cubrir su desnudez

Y marchó, místico, hacia su tumba.

Recuerdo a Sayyab cuando, febril,

Deliro: mis hermanos preparaban la cena

Al ejército de Hulagu porque no tenía más siervos que…

¡mis hermanos!

Recuerdo a Sayyab: no habíamos soñado con un néctar

que no merecieran las abejas, ni con más que

dos pequeñas manos saludando nuestra ausencia.

Recuerdo a Sayyab: herreros muertos se levantan

de las tumbas para forjar nuestros grilletes.

Recuerdo a Sayyab: la poesía es experiencia

Y exilio: hermanos gemelos. Y nosotros sólo soñábamos con

una vida semejante a la vida y con morir a nuestra manera.

“Iraq,

Iraq.

Nada más que Iraq…”.

 

(Del poemario: No pidas perdón).

A Beirut

No importa cuándo escuche esta canción, siempre consigue emocionarme profundamente. Es una mezcla entre orgullo, dolor y amor hacia Beirut. No he visto a nadie transmitir tanto sentimiento y expresar tanto con la voz. Fairouz es la diva por excelencia de la canción árabe, pero pocos saben que ella no es árabe, sino asiria y cristiana ortodoxa. La cara del Levante, la voz de Oriente Medio, la reina del Líbano, no podía ser sino asiria.

La hipocresía por bandera

Me preguntaba el otro día por qué Arabia Saudí no recibe la misma repulsa que Israel por parte de la izquierda y el mundo árabe/musulmán (si es que en algún momento ha existido un mundo árabe o musulmán, teniendo en cuenta el crisol de razas, culturas, religiones y civilizaciones que Oriente Medio alberga en su seno). Mundo árabe y musulmán, otra etiqueta que el supremacista árabe suní cuelga a esa región, para acto seguido quejarse del blanco europeo que tilda Europa de “blanca y cristiana”. Los kurdos, asirios, circasianos, turcomenos, persas, no existen a sus ojos. Los cristianos, zoroastristas, yazidíes, etc., tampoco. Oriente Medio es árabe y musulmán. Porque sí, porque lo dice la mayoría. La mayoría privilegiada. Como Europa es blanca y cristiana.

Volviendo al tema, me preguntaba por qué el lloriqueo y la falta de autocrítica se han convertido en el pan de cada día de esa región. Por qué, antes de abrir la boca sobre lo que hizo EEUU en los 80 en Afganistán o a la UE en 2012 en Siria, no miramos al Golfo pérsico. ¿Por qué los europeos no sabemos y los árabes que apoyan primaveras inexistentes no cuentan lo que es el wahabismo? ¿Por qué unos recuerdan la esclavitud de las colonias europeas y no admiten que hoy día países como Arabia Saudí, Qatar o Emiratos Árabes Unidos la siguen practicando? De dónde saldrá el lujo y la opulencia de los nuevos reinos del terror wahabitas, que para su construcción requieren la mano de obra esclava de trabajadores de Bangladesh, la India, Nepal, Pakistán y que han pasado de ser desiertos a tener más rascacielos que Nueva York. El constante lloriqueo y la falta de autocrítica es innata al ser humano. Al menos eso creo. Si no, no se resumiría todo a “La culpa es la CIA”.

El wahabismo fue creado en el siglo XVIII por un clérigo (cómo no) saudí, Muhammad Abd al Wahhab. Fue y sigue siendo la ideología en la que se inspiran casi todos los grupos terroristas islámicos. Una ideología sectaria y radical que mueve millones y millones de dólares y que es una fuente de financiación para esos países. Hay toda una escuela de pensamiento y doctrina jurisprudencial en los países del Golfo que se apoyan en el wahabismo; sus leyes y castigos no son muy distintos de los puestos en práctica por el Estado Islámico. El Golfo pérsico fue quien creó la ideología, que ellos definen como la interpretación “más pura” del islam, y que nace de la escuela jurídica hanbalista (Siglo IX, Ahmad ibn Hanbal, clérigo radical iraquí). En esas escuelas (en árabe “madrasas”) se adoctrinaron a los talibanes afganos y no tan afganos, que lucharon contra el ateísmo sovietico en los 80. En esas escuelas se adoctrinan hoy a quienes van a hacer la yihad a Siria, uno de los países de mayoría musulmana más tolerantes que existían.

Occidente es el principal aliado de esos países, en especial EEUU, que convirtió a Arabia Saudí en su amiga más íntima, con el simbólico pacto que el ex presidente Roosevelt celebró con el rey Abdul Aziz en 1945, a bordo de un barco. El petróleo es la principal razón por la que Occidente se acercó a los puritanos wahabitas y la principal razón por la que obligan a admitir a los tontos útiles europeos que las mezquitas que ese reino del terror financia alrededor del mundo son “multiculturalismo”. Que nos lo cuenten en los Balcanes, donde ya empezamos a ver las consecuencias tan sólo una década después de finalizada la última guerra.

EEUU se encargó de la seguridad de este país, a partir de la era del ex presidente Truman, proporcionándole equipo militar. Occidente utilizó a la mayor bestia del “mundo árabe” para satisfacer sus intereses en la zona. No pudo haber buscado un aliado más repugnante. Pero el occidental es feliz. El occidental hoy es enviado por su multinacional a Dubai o a Riad para hacer cosas capitalistas y tiene casa pagada, chófer y limpiadora/canguro (que suele ser una pakistaní explotada por dos duros que vive en un cuartucho sin ventanas). Acto seguido, el occidental sale en “Madrileños por el mundo” en medio de una carrera de camellos explicando lo exótico y maravilloso que es Qatar o Emiratos Árabes y lo mucho que ha dado de sí ese desierto en apenas 50 años. Aunque haya obreros de Asia Central que mueran de golpes de calor construyendo los lujosos rascacielos desde donde los sirios e iraquíes deberían colgar a la familia Saud y a los emires de EAU.

Boicot a Arabia Saudí. No se puede condenar el yihadismo sin condenar el wahabismo. No se puede condenar al Estado Islámico sin rechazar airadamente lo que Arabia Saudí está haciendo con el islam. No es oro todo lo que reluce, y el oro que hay en los países del Golfo, mucho menos. Pero el ser humano hace mucho tiempo que ha tomado la hipocresía por bandera.

Siria

“Every cultured man belongs to two nations: his own and Syria.”

Quizás existan pocas frases que sean tan cortas, pero que me hayan impresionado tanto.  La famosa frase del arqueólogo francés André Parrot, después de haber llevado a cabo excavaciones en Siria,  hace recordar la majestuosidad de ruinas milenarias que llevan demasiado tiempo presenciando los encuentros entre Oriente y Occidente y que hoy están siendo destruidas por los enemigos de la humanidad. No ha habido ni habrá nunca civilización sin Siria.