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El Parlamento ucraniano cierra por ley las escuelas de la minoría rumana en el país

A pesar de ser éste un blog sobre Oriente, al que soy consciente de que tengo muy abandonado y al que pienso retornar en los próximos meses, hoy me veo en la obligación de denunciar lo que sucedió esta semana en Ucrania porque me indigna profundamente. Y espero que los que aseguran ser defensores de los derechos de las minorías, se hagan eco de esta noticia y lo denuncien públicamente. Porque existen minorías en Siria, Ucrania y Myanmar también, no sólo en Occidente.

Kiev
La minoría rumana protesta en Ucrania en un cartel que lee “No nos cerréis la escuela”

 

La prensa rumana denunciaba en diversos medios que ayer por la tarde, 5 de septiembre de 2017, el Parlamento de Kiev decidió aprobar una nueva ley educativa por la que prohíben las escuelas en lengua materna de las minorías étnicas.

Esta medida afectará a la minoría étnica rusa, rumana, húngara, polaca y búlgara de Ucrania.

Conforme al artículo 7 de la nueva Ley, “El sistema educativo en Ucrania se desarrollará solamente en la lengua estatal ucraniana. De la misma forma, después de la promulgación de la ley por parte del Presidente Petro Poroshenko, las actuales escuelas rumanas serán cerradas.” La nueva ley prevé sustituir las materias que se imparten actualmente en rumano por el ucraniano.

La primera fase de la reforma comenzará el 1 de septiembre de 2018, con la escuela primaria y las guarderías. Se podrá impartir rumano en la escuela primaria solamente de 1º a 4º.  De 5º a 9º, la enseñanza se impartirá en el idioma estatal (ucraniano), con ciertos elementos en lengua rumana o en la lengua de la respectiva minoría étnica a la que se pertenezca (ruso, polaco, búlgaro, etc).

A partir del 1 de septiembre de 2022, la reforma será implementada para los cursos superiores (9º-12º). “Así pues, tras la aprobación de esta ley será desmantelado el sistema educativo  para las minorías étnicas del país (húngaros, rumanos, rusos, búlgaros y polacos)”, según escribe Bucpress.eu.

De acuerdo a la anterior ley, Ucrania permitía el funcionamiento de las escuelas rumanas en las que se estudiaba de manera obligatoria la lengua ucraniana, pues se veía como algo necesario para integrar a la minoría en la sociedad.
A partir de ahora, los ucranianos rumanos y las demás minorías podrán estudiar su lengua materna solamente en “otras instituciones o asociaciones culturales, o como complemento a la lengua ucraniana”.

Los rumanos son la segunda minoría étnica más importante de Ucrania y perderán paulatinamente el derecho a estudiar en su lengua materna tras la aprobación de esta ley. Formando un poco más del 10% de la población de Ucrania, esta ley afectará a zonas donde los rumanos son mayoría, tales como Bucovina del norte, Basarabia del sur, Herța, CernăuțiOdesa y Transcarpatia. Esto supone una violación del Tratado de Base de 1997, firmado entre Rumanía y Ucrania, por el que el Estado ucraniano se compronetía a proteger los derechos de la minoría étnica rumana y al que ya están aludiendo diputados rumanos como Daniel Gheorghe.

Mientras la Ministra de educación Lilia Grinevici declaró que el artículo 7 sobre el idioma en el que se impartirán las asignaturas es el más polémico de esta Ley, la comunidad rumana de Ucrania ya ha expresado su descontento. El día de la votación, el diputado de la Rada Grigore Timiș, de etnia rumana, protestó junto a diputados de otras etnias, pero la ley salió finalmente adelante con 255 votos a favor.

No es el único ataque contra las minorías que el gobierno de Kiev realiza o ampara. Como denunciaba @yashalevine, a finales de mayo, neonazis ucranianos irrumpían en un restaurante libanés de Kiev, solicitando su cerramiento y amenazando a los extranjeros con un “pogromo”.

Tampoco se podía esperar un desenlance democrático por parte de un gobierno que desde sus inicios llegó al poder de forma golpista, arrastrando al país a una guerra civil que dura desde el año 2014, cuando su anterior presidente Viktor Yanukovich se negó a continuar las negociaciones para el tratado de adhesión de Ucrania a la Unión Europea.

 

 

Fuentes:

– Artículo original en rumano: http://bucpress.eu/politica/s.o.s.-kievul-inchide-prin-lege-4820

– Ataque a restaurante libanés en mayo: https://humanrights.org.ua/ru/material/u_kijevi_nacionalisti_zmushuvali_zakritisjia_livanskij_restoran_linas_safe_pid_zagrozojiu_pogromiv

 

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Hasta siempre, Nahed

El cristiano comunista infiel

Ayer, los neonazis orientales volvieron a hacer de las suyas en Jordania. Cierta izquierda mantiene silencio absoluto al respecto.

Esta vez la patrulla de la moral eligió Amán, la capital del reino hachemita, como escena del crimen. El protagonista fue Nahed Hattar, escritor y periodista de izquierdas (cómo no), con formación universitaria en Islamismo, conocido por ser simpatizante del marxismo y del nacionalismo árabe laico. Militó en el Partido Comunista de Jordania hasta la década de los 80, habiendo sido detenido varias veces.

Nacido en el seno de una familia cristiana, pero defensor acérrimo del laicismo y crítico a partes iguales de imanes y sacerdotes, llevaba meses en el punto de mira de los islamistas jordanos por defender en sus escritos que la oposición yihadista siria es mucho peor opción que el régimen semi laico de Bashar al Assad. Este pequeñísimo detalle de cómo las últimas comunidades cristianas que quedan en Oriente defienden al Ejército sirio también se le escapa a la progresía en sus reiteradas denuncias por los Derechos Humanos.

La gota que colmó el vaso fue haber compartido en Facebook una viñeta en la que se jactaba de los yihadistas del Estado Islámico y de la utilización de Alá por parte de los terroristas. La viñeta fue encontrada terriblemente ofensiva por los líderes de partidos islamistas, que pidieron su cabeza en bandeja (en este caso, no es una expresión hecha). Frente a tanta presión y en un patético intento de “protegerle”, el gobierno jordano, que tanto tiempo lleva haciendo la vista gorda cuando no ayudando a los yihadistas en Siria, le impuso una especie de arresto domiciliario hasta que se apaciguaran los ánimos. Fue detenido por blasfemia y tiroteado cuando intentaba asistir al juicio en el que se le acusaba de publicar material que puede “provocar el conflicto sectario e insultar los sentimientos y creencias religiosas” .

Asesinado de 3 tiros en la cabeza frente al Palacio de Justicia por un fanático islamista, era imposible ejemplificar mejor la triste realidad de Jordania en estos momentos. En un país en el que la minoría cristiana forma el 5% de la población y donde los cristianos están discriminados por ley, Jordania es un reino en el que su sociedad sigue rigiéndose por el carácter tribal, y es uno de los paises árabes con más ciudadanos combatiendo junto al Estado Islámico.

En vez de condenar a los eternamente violentos islamistas, se le condenó a él y se le acusó a él por temor a no despertar a la bestia. Como si la bestia se hubiera quedado dormida alguna vez.

La lista es larga y Nahed no es el primero ni será lamentablemente el último, pero lo que más duele es el silencio. Silencio que hace que desde Occidente se dé voz solamente a islamistas y no a las minorías religiosas o a los ateos árabes. Sus labios están sellados. En Oriente y aquí. Allí por los violentos islamistas y aquí por los hipócritas occidentales, que se prostituyen a sus verdugos desde hace décadas.

Sólo mencionaré algunos ejemplos con opresiones que han ido desde la amenaza o intimidación hasta la muerte, como la periodista libanesa Joumana Haddad (@Joumana333), feminista y única mujer en publicar una revista erótica árabe, a la que se le prohibió la entrada en Bahrein en el año 2015 por ser atea.

Raif Badawi (raif_badawi) por su parte fue condenado a 10 años de prisión y 1000 azotes por el Daesh que viste de blanco, el reino de Arabia Saudí. El saudí se había atrevido a pedir libertad religiosa y de pensamiento desde su blog en la monarquía del terror. Hoy día, sigue en prisión y cada viernes recibe los azotes. A nadie le interesa. No son los Cascos Blancos. Tampoco es la lesbiana inexistente de Damasco.
Para aquellos que piensen que el fundamentalismo chií no existe, cuando la República islámica de Irán se funda sobre la persecución de los ateos y comunistas y la imposición del hiyab a las mujeres, el ayatolá Jomeini emitió una fatwa en la que pedía la muerte por apostasía para el escritor indio Salman Rushdie y para todo aquél que publicara su novela “Los versos satánicos”. Según el líder religioso, la figura de Mahoma no había sido tratada con respeto.
“Nunca me consideré un escritor preocupado por la religión, hasta que una religión empezó a perseguirme” escribió Rushdie, que había sido criado en el seno de una familia musulmana.
Ayaan Hirsi Ali, escritora somalí criada en el seno de una familia musulmana, que militó en Europa en un partido de izquierdas, y, decepcionada por la política de izquierda de tolerancia con los intolerantes, giró hacia el liberalismo, vive con escolta permanente por sus críticas al islam. Amenazada por islamistas que viven en Europa. Con los que los gobiernos hacen la vista gorda y les permiten fundar mezquitas, predicar discursos de odio y recoger firmas para pedir la sharía para Holanda.
Un apartado aparte merece Chokri Belaid, líder del “Partido Unificado de los Patriotas Democrátas” de ideología marxista-leninista, nacionalista árabe y radicalmente anti-islamista. El político y abogado tunecino, que había participado en la revolución de Túnez que acabó con el régimen de Ben Ali en 2011, denunció a Ennhada (Partido Islamista de Túnez) en varias ocasiones, acusándoles de usar la revolución como herramienta para su propio beneficio. Además de ser un opositor radical a la ideología islamista, batalló por un Túnez post-revolución laico. La noche antes de su muerte, escribió “Todos los que se oponen a Ennahda acaban convirtiéndose en diana de su violencia”.

Con la misma suerte corrió Mohamed Brahmi, otro político tunecino y fundador del “Movimiento Popular”, partido socialista laico inspirado en el nasserismo. Un salafista le vacío el cargador delante de su mujer e hijos. 14 balazos a plena luz del día, en julio de 2013. Según la policía, fueron las mismas balas que habían asesinado meses antes a Chokri, y por lo tanto, seguramente se tratara de la misma persona.

Tres grupos islamistas estuvieron en el punto de mira como sospechosos por los asesinatos de Chokri y Mohamed: Ansar al Sharía, Ennahda y la Guerrilla Islámica de Libia. De este último grupo y de acuerdo con documentos oficiales, se señaló directamente a Abdelhakim Belhaj, yihadista que fue emir de la ya extinta guerrilla y que luchó contra el régimen de Gaddafi durante la “revolución” libia.

Al Qaeda y Daesh son una ideología

Los islamistas contemporáneos no siempre llaman a la yihad, sueñan con recuperar al Andalus o con ponerse un cinturón de explosivos. No todos llegan a ejercer la violencia, pero todos tienen un pensamiento violento. Los islamistas contemporáneos, sobre todo los que viven en Occidente, ejercen su totalitarismo de otras formas, como forzando a sus hijas a llevar hiyab, recluyendo a sus mujeres en casa, aplaudiendo los discursos sectarios de Al Jazeera, apoyando moralmente a facciones islamistas que hacen la yihad por diversas partes del mundo, etc.

La alarma debió de haber estallado en 2011, cuando la mayoría de la “Umma” se posicionó a favor de los “rebeldes” en Siria. Eso es que algo andaba muy mal. Y algo anda cada vez peor. La alarma sigue sonando ahora, cuando la mayoría apoya tanto en casa como en las redes sociales a grupos como Ahrar al Sham frente a un Ejército sirio completamente agotado que sólo sueña con expulsar a terroristas de más de 70 países que no paran de llegar  y que quieren decidir el destino de los sirios. Pero no oyen la alarma.

Al Qaeda y Daesh no son un mero producto fabricado por la CÍA, son décadas y décadas de fascismo oriental que ha llegado a su punto álgido en el verano de 2014, con el genocidio asirio y yazidí. Son décadas de pensamiento nocivo y enfermizo, obsesionado con la purificación de sus habitantes; purificación que la predican curiosamente los más sucios del mundo musulmán, bañados en oro y petróleo.

Son décadas de pensamiento que sólo puede materializarse a través de la represión del diferente y de la mujer. Sólo pueden llegar a desarrollar su agenda imponiendo, a través de la violencia. No saben ganarse el corazón de la población desde el aprecio, sólo desde el miedo porque sólo saben catalogar a los demás e intentar imponer su enfermiza visión. No han sabido ganarse a la gente y generar auténticos movimientos de masas como hicieran los comunistas árabes hace no tanto tiempo, aunque parezca una eternidad. Han llegado a penetrar en la sociedad sólo cuando ésta estaba desesperada. Solo cuando, después del fracaso nasserista y las continuas victorias de Israel, los árabes estaban ya agotados.

Los islamistas siempre han sido el ultimo recurso de los árabes, que han intentado siempre aferrarse a otras ideologías antes. Los islamistas se han aprovechado siempre de la desesperación y del descontento, sobre todo de la juventud. Para contaminar el pensamiento, primero hay que contaminar el alma, y eso es lo que ha hecho la principal promotora del islamismo radical en Oriente Medio, Arabia Saudí.
Desde las palizas que propinaban a las bailarinas de Argelia, Egipto y Pakistán por “impúdicas”, pasando por los cd’s, dvd’s y libros con los que los islamistas hacían hogueras por tener un contenido impuro y llegando por último a asesinatos viles y cobardes por “blasfemia”, el islamismo sigue aterrorizando Oriente.

Para finalizar ya, la lista de sus víctimas es larga, pero el silencio es mayor. La lista seguirá creciendo. Las minorías religiosas y los ateos orientales seguirán siendo agredidos. Pero su sangre no es digna de denuncia. Porque no sirve a una agenda para partir naciones en 3. Porque no es lo toca denunciar este año. Porque la degenerada progresía siempre ha denunciado el fascismo en Occidente y lo ha apoyado en Oriente.
Nahed Hattar no era un simple “escritor jordano”, como la mayoría de los medios están señalando. Era un ex militante comunista, perteneciente a una minoría religiosa, defensor del laicismo. Ése es el precio que hay que pagar por ser minoría religiosa, o ser izquierdista y defender el laicismo en esa región del mundo. Y por eso ha sido asesinado el escritor en Oriente Medio.

El glorioso Ejército rojo o cómo los hombres cuentan la Historia

“La primera víctima de una guerra es la verdad” y las mujeres, añadiría yo.

8 de marzo y 30 de abril. Las dos fechas en las que los hombres comunistas muestran su verdadera cara. El 8 de marzo, te felicitan el Día Internacional de la Mujer. El 30 de abril, te justifican y restan importancia a las violaciones del Ejército rojo. Quién puede osar a cuestionar su feminismo.

Las violaciones de los soviéticos fueron: 1) propaganda de Goebbels; 2) “Todos los bandos cometieron abusos, pero sólo recordáis las de uno, haciéndole el juego a los nazis y a los progres”; 3) “La guerra saca lo peor del ser humano”.

No sé qué excusa es más repugnante. Las tres justifican de lleno las violaciones masivas que se cometieron, aunque luego se ofendan cuando se lo reproches. Cómo van a ser machistas ellos, si son comunistas. Por favor.

Son justificaciones de violaciones masivas. Pero ellos no se dan cuenta. Porque son hombres. Hombres, encima occidentales, que hablan a la ligera de los horrendos crímenes de género con el único fin de recabar apoyo en las redes sociales para su ideología. Como si su insignificante e irrelevante opinión tuviera algún valor. Las mujeres, aunque sean occidentales y sus familiares o paisanas afortunadamente no lo hayan vivido, lo entienden mejor. Sólo una mujer es capaz de empatizar en este tema. Una mujer puede desear la muerte a su enemiga más acérrima, pero nunca le desearía una violación. Sólo una mujer es capaz de entender lo que significa una violación. Un hombre no se da cuenta de que usando las 3 excusas de arriba, las está justificando.

No es cierto que todos los bandos violaran por igual. El Ejército rojo tuvo un patrón sistemático de violación. El “glorioso” Ejército rojo, al menos en Europa del Este, violó más que ningún otro bando. Violaron y mutilaron a miles de niñas, mujeres y ancianas. Y por eso hoy son odiados. Y seguirán siendo odiados. Porque lo que hicieron quedará siempre para la Historia como la peor mancha de este ejército. No es propaganda. Fue algo real. Fue algo que cualquier abuela de Europa del Este contaría, con un sentimiento de vergüenza y dolor al recordarlo. Sí, encima da vergüenza contarlo y recordarlo, como si la culpa hubiese sido de las mujeres del Este.

Si los occidentales hablaran con más europeos del Este, se sorprenderían. Muchos y muchas ni siquiera consideran una “liberación” que los soviéticos entraran en su país para echar a los nazis. Cuando las niñas y mujeres corren a esconderse en los sótanos para evitar ser violadas por los “liberadores”, es difícil considerarlo. Cuando se aterroriza a la población civil de manera sistemática, es difícil considerarlo. Muchos europeos del Este describen a los rusos como bestias salvajes, no como liberadores. Vayan al Este. Visítenlo. Hablen con su gente.

No sé si las miles de mujeres violadas por el Ejército rojo merecen que se equipare rememorarlas y honrarlas con compararnos con los nazis a quienes lo hacemos. Que sólo se recuerde a las mujeres alemanas muestra también cierta supremacía incluso por parte de quienes deciden honrar su memoria. Se recuerda a las alemanas porque son occidentales. A las millones de mujeres rumanas, polacas, ucranianas, etc. no se recuerda. Ésas son del Este, no valen tanto como para ser recordadas. Las alemanas sí. Es más grave violar a una alemana que a una rumana o polaca, ése es el mensaje que transmitís cada año cuando el 30 de abril se cuestionan las violaciones sólo realizadas a éstas.

Establezcamos un paralelismo, por aquello de la barbarie, entre el Ejército nazi y el Estado Islámico, para que se entienda lo que quiero decir. Otra batalla infernal: el español y su comprensión lectora. Imaginemos, por un momento, que estalla una tercera guerra mundial (que a este paso, tampoco creo que esté muy lejos). Imaginemos que el Ejército x lucha contra el Estado Islámico. Los mismos que hoy restan importancia a las masivas violaciones del Ejército rojo, serían los que se darían a sí mismos carta blanca para actuar como quisieran con las mujeres durante esa guerra. Si se luchara contra la barbarie absoluta, que es el Estado Islámico, los medios darían igual. Y si hay que desfogarse, pues se desfoga uno. La Historia te recordará por haber luchado contra el bárbaro yihadismo; mientras, habrás tenido oportunidad de hacer lo que quieras con las mujeres. La violacion en tiempos de guerra es vista como un daño colateral por los hombres. No es tan grave como en tiempos de paz. En tiempos de guerra sale la bestia que uno lleva dentro y claro, se cometen abusos. Qué fácil es cuando los hombres aprovechan un mal mayor para dar rienda suelta a toda su misoginia y disponen de las mujeres a su antojo, ¿no? Los que hoy tachan de propaganda los crímenes de género cometidos por el Ejército rojo actuarían igual que ellos en caso de una hipotética guerra mundial. Que no quepa la menor duda.

Para mí, el fin no justifica los medios. Luchar contra la barbarie no te concede el derecho de actuar como un bárbaro. Y los soviéticos actuaron como bárbaros. Y como tal fueron, son y serán recordados en toda Europa del Este.
La memoria histórica es lo único que de momento, nadie ha conseguido quitarnos.

Al Jazeera, caldo de cultivo del islamismo radical

 

A continuación voy a traducir una tertulia en la que el canal de propaganda wahabita qatarí Al Jazeera llama al exterminio de los alauíes, una rama minoritaria dentro del islam. Al Jazeera es un canal árabe de televisión, con su variante también en lengua inglesa, aunque en ésta su propaganda sectaria y radical es menos patente y descarada. Significa literalmente “la isla”, y hace referencia a su país de origen, la isla de Qatar. Fue fundado por un emir y actualmente es el canal más popular de TV en el “mundo árabe”, con más de 200 millones de espectadores, que van desde Marruecos hasta la Península arábiga. Durante la guerra siria, se ha caracterizado por hacer una propaganda feroz contra el régimen de Bashar, llegando a describir el conflicto como un ataque a la mayoría sunní por parte de la malvada minoría alauí, rama islámica que profesan los Assad. Por supuesto, presentaron a los yihadistas sirios como “rebeldes revolucionarios” que luchaban contra un régimen corrupto. La diferencia es que, al contrario que la prensa en Occidente, que intentaba mostrar a los rebeldes como demócratas luchando contra un dictador, Al Jazeera nunca se molestó en disimular la tendencia extremista de estos individuos, y es más, se vanaglorió de ella, justificándola por completo y apoyándola.

La propaganda sectaria que emite todos los días cala hondo, sobre todo entre la juventud musulmana. Muchos jóvenes sunníes se radicalizan sin saberlo ni notarlo al ver sus noticias, documentales y tertulias. El lavado de cerebro no empieza siempre en internet, a veces empieza en la televisión.

Procedamos directamente a la tertulia para que os deis cuenta del tipo de propaganda yihadista que hace abiertamente este canal.

Faisal Qassim (presentador): “Alá nunca debe perdonar a cualquiera que muestre compasión hacia los alauíes”, gritaban los activistas de la oposición siria. ¿Quiénes dan las órdenes para los bombardeos aéreos? Nadie más que los alauíes. Esos estúpidos animales. ¿Por qué no debería ser el derecho de los sirios alegrarse cuando los pueblos de estos fascistas y sectarios alauíes son cercados? Más de un millón de musulmanes -dice este sectario, como si los alauíes no fueran también musulmanes, pero se ve que para él musulmanes son sólo los sunníes- han sido desplazados, ¿pero hay entre ellos un solo alauí desplazado a un campo de refugiados? Mientras los musulmanes están siendo desplazados, los alauíes están bebiendo alcohol en los bares y fumando cachimba.
Están hoy con nosotros dos intelectuales sirios: Maher Sherifeddine y AbdullMessiah al Shami. Y ahora, los resultados de nuestra encuesta: ¿Pensáis que los alauíes se han buscado el genocidio? 96,20% opina que sí y 3,80% dice que no. Mis espectadores me escriben para decirme que ésta ha sido una pregunta floja, que la pregunta debería ser si deberíamos exterminar a los alauíes en su totalidad, incluidos sus niños. ¿Qué piensas de los resultados de esta encuesta? Que ha planteado Al Jazeera y ha recibido más de 10 millones de votos.
Maher Sherifeddine: Sabemos acerca de los alauíes que antes que gobernaran, eran extremadamente pobres. Si el granjero alauí tenía una vaca solía recorrer mucha distancia para evitar que le robaran su ganado. La única forma de robárselo era pasando por encima de su cadáver. Hoy día los alauíes hacen lo mismo con su dictadura. La única forma de arrebatársela es pasando por encima de su cadáver. Y estoy advirtiendo a los alauíes para que se vayan del país o serán todos asesinados. Ahora mismo, sin embargo, los alauíes están decapitando gente y enterrándola viva.

AbdulMessiah: Ahora mismo está muy claro, juzgando tanto por la introducción que has hecho como por el comentario de Maher Sherifeddine, que hay una campaña para demonizar a los alauíes.
Faisal Qassim (presentador): Los alauíes no necesitan ser demonizados, ¡ellos son demonios, incluso Satanás, el mismísimo demonio está avergonzado de ellos! ¡Se lo juro a Dios!
AbdulMessiah: Déjame hablar.

Faisal Qassim (presentador): El demonio es un ángel comparado con ellos. ¿Ha causado el demonio la muerte de todos estos sirios? Continúa.

AbdulMessiah: No, continúa tú porque de todas formas estás hablando por encima de mí. Procede.
Faisal Qassim (presentador): No, no, continúa tú.
AbdulMessiah: Está muy claro que hay una campaña para demonizar a los alauíes hasta que haya sido exterminado hasta el último. Una falsa narrativa ha sido representada durante 5 años con este “Alauíes versus no alauíes”. Antes que nada, los alauíes no están solos en el gobierno o en las fuerzas de seguridad. La representación la sostiene una mezcla de todas las sectas (religiones) que hay dentro de Siria. Y está muy claro quién está cometiendo las matanzas y las violaciones porque ellos documentan sus acciones y las distribuyen en diferentes plataformas. Y es el derecho del Ejército Sirio proteger su país de ellos y de proteger a los civiles drusos, alauíes, sunníes y cristianos.

Maher Sherifeddine: ¡Todos los heridos en Siria son sunníes y todos los asesinos son alauíes!

Faisal Qassim (presentador): Básicamente, es el derecho de la gente sunní pedir el asesinato de los alauíes.

Maher Sherifeddine: ¡Claro, claro! Cuando solíamos matar a un soldado senegalés o marroquí nos referíamos a él como francés porque tiene mentalidad francesa.

AbdulMessiah: ¿Y por qué llamas al Ejército Sirio “alauíes”? ¿Por qué dices alauí? Los alauíes son sirios también. Eres un sectario. Eso es sectarismo. Eres un takfirista.

Faisal Qassim (presentador). Éste no es el tema, vamos. ¿Has visto a un solo alauí en algún campo de refugiados? Ellos nos cortan la electricidad en nuestros hogares. ¿No son unos perros? Son unos perros. Esta basura alauí… ¿Y preguntas por qué estamos furiosos?

AbdulMessiah: En primer lugar, los alauíes no son los únicos que están en el Ejército. Tú lo sabes. Todo el mundo lo sabe. Hay más sunníes en el Ejército que cualquier otro grupo. Hermano, ¿tú estuviste en el Ejército? Porque yo estuve. Yo soy cristiano. Hay muchos cristianos y drusos en el Ejército sirio. Ellos sirven a la seguridad de Siria. Tú sigues clamando que el gobierno sirio es sectario, pero esto no es cierto.

Faisal Qassim (presentador): ¿Qué piensas de la caída de Jisr al Shughour en manos de los rebeldes? Muchos sirios esperan el momento para entrar en los pueblos alauíes y asesinarlos. Y dicen que deben ser hechos refugiados y deben ser torturados y hay que hacerlos sufrir. Deben ser asesinados.

AbdulMessiah: Lo que dices no es cierto. Aquéllos que entraron en Jisr al Shughour eran combatientes extranjeros, chechenos, y mataron a sirios sunníes nativos de allí. Ellos quieren cometer un genocidio contra todos los alauíes. Aquí los tienes, mírales. Éstos son ellos cuando entraron en Jisr. Y aquí hay una foto de uno de los sirios sunníes que ellos mataron y una del sirio alauí que fue asesinado a manos del ISIS. Esto es sabido, todo el mundo lo presenció. Quieren matar a todos los alauíes y vosotros dos los animáis a que lo hagan.

Faisal Qassim (presentador): ¡Por favor, como si los alauíes fueran tan inocentes y no hubieran hecho nada malo en 40 años!

AbdulMessiah: ¡Escuchadme! Los alauíes son ciudadanos de Siria como cualquier otro grupo. Ellos tienen derechos, puntos de vista y opiniones como los drusos, sunníes, cristianos…

Faisal Qassim (presentador): No, no, no.

AbdulMessiah: Vuestros esfuerzos por demonizar a los alauíes nunca funcionarán porque el pueblo sirio conoce muy bien la verdad. Después de 5 años de derramamiento de sangre a causa de la identidad, el pueblo sirio en su conjunto se ha despertado para darse cuenta de que deben convivir en un solo país.

Faisal Qassim (presentador): ¿Qué le contestas a él sobre la coexistencia de todos los sirios incluidos los alauíes?

Maher Sherifeddine: No, no puede haber reconciliación con los alauíes.

 

 

La hipocresía por bandera

Me preguntaba el otro día por qué Arabia Saudí no recibe la misma repulsa que Israel por parte de la izquierda y el mundo árabe/musulmán (si es que en algún momento ha existido un mundo árabe o musulmán, teniendo en cuenta el crisol de razas, culturas, religiones y civilizaciones que Oriente Medio alberga en su seno). Mundo árabe y musulmán, otra etiqueta que el supremacista árabe suní cuelga a esa región, para acto seguido quejarse del blanco europeo que tilda Europa de “blanca y cristiana”. Los kurdos, asirios, circasianos, turcomenos, persas, no existen a sus ojos. Los cristianos, zoroastristas, yazidíes, etc., tampoco. Oriente Medio es árabe y musulmán. Porque sí, porque lo dice la mayoría. La mayoría privilegiada. Como Europa es blanca y cristiana.

Volviendo al tema, me preguntaba por qué el lloriqueo y la falta de autocrítica se han convertido en el pan de cada día de esa región. Por qué, antes de abrir la boca sobre lo que hizo EEUU en los 80 en Afganistán o a la UE en 2012 en Siria, no miramos al Golfo pérsico. ¿Por qué los europeos no sabemos y los árabes que apoyan primaveras inexistentes no cuentan lo que es el wahabismo? ¿Por qué unos recuerdan la esclavitud de las colonias europeas y no admiten que hoy día países como Arabia Saudí, Qatar o Emiratos Árabes Unidos la siguen practicando? De dónde saldrá el lujo y la opulencia de los nuevos reinos del terror wahabitas, que para su construcción requieren la mano de obra esclava de trabajadores de Bangladesh, la India, Nepal, Pakistán y que han pasado de ser desiertos a tener más rascacielos que Nueva York. El constante lloriqueo y la falta de autocrítica es innata al ser humano. Al menos eso creo. Si no, no se resumiría todo a “La culpa es la CIA”.

El wahabismo fue creado en el siglo XVIII por un clérigo (cómo no) saudí, Muhammad Abd al Wahhab. Fue y sigue siendo la ideología en la que se inspiran casi todos los grupos terroristas islámicos. Una ideología sectaria y radical que mueve millones y millones de dólares y que es una fuente de financiación para esos países. Hay toda una escuela de pensamiento y doctrina jurisprudencial en los países del Golfo que se apoyan en el wahabismo; sus leyes y castigos no son muy distintos de los puestos en práctica por el Estado Islámico. El Golfo pérsico fue quien creó la ideología, que ellos definen como la interpretación “más pura” del islam, y que nace de la escuela jurídica hanbalista (Siglo IX, Ahmad ibn Hanbal, clérigo radical iraquí). En esas escuelas (en árabe “madrasas”) se adoctrinaron a los talibanes afganos y no tan afganos, que lucharon contra el ateísmo sovietico en los 80. En esas escuelas se adoctrinan hoy a quienes van a hacer la yihad a Siria, uno de los países de mayoría musulmana más tolerantes que existían.

Occidente es el principal aliado de esos países, en especial EEUU, que convirtió a Arabia Saudí en su amiga más íntima, con el simbólico pacto que el ex presidente Roosevelt celebró con el rey Abdul Aziz en 1945, a bordo de un barco. El petróleo es la principal razón por la que Occidente se acercó a los puritanos wahabitas y la principal razón por la que obligan a admitir a los tontos útiles europeos que las mezquitas que ese reino del terror financia alrededor del mundo son “multiculturalismo”. Que nos lo cuenten en los Balcanes, donde ya empezamos a ver las consecuencias tan sólo una década después de finalizada la última guerra.

EEUU se encargó de la seguridad de este país, a partir de la era del ex presidente Truman, proporcionándole equipo militar. Occidente utilizó a la mayor bestia del “mundo árabe” para satisfacer sus intereses en la zona. No pudo haber buscado un aliado más repugnante. Pero el occidental es feliz. El occidental hoy es enviado por su multinacional a Dubai o a Riad para hacer cosas capitalistas y tiene casa pagada, chófer y limpiadora/canguro (que suele ser una pakistaní explotada por dos duros que vive en un cuartucho sin ventanas). Acto seguido, el occidental sale en “Madrileños por el mundo” en medio de una carrera de camellos explicando lo exótico y maravilloso que es Qatar o Emiratos Árabes y lo mucho que ha dado de sí ese desierto en apenas 50 años. Aunque haya obreros de Asia Central que mueran de golpes de calor construyendo los lujosos rascacielos desde donde los sirios e iraquíes deberían colgar a la familia Saud y a los emires de EAU.

Boicot a Arabia Saudí. No se puede condenar el yihadismo sin condenar el wahabismo. No se puede condenar al Estado Islámico sin rechazar airadamente lo que Arabia Saudí está haciendo con el islam. No es oro todo lo que reluce, y el oro que hay en los países del Golfo, mucho menos. Pero el ser humano hace mucho tiempo que ha tomado la hipocresía por bandera.

Siria

“Every cultured man belongs to two nations: his own and Syria.”

Quizás existan pocas frases que sean tan cortas, pero que me hayan impresionado tanto.  La famosa frase del arqueólogo francés André Parrot, después de haber llevado a cabo excavaciones en Siria,  hace recordar la majestuosidad de ruinas milenarias que llevan demasiado tiempo presenciando los encuentros entre Oriente y Occidente y que hoy están siendo destruidas por los enemigos de la humanidad. No ha habido ni habrá nunca civilización sin Siria.