Categoría: Poesía árabe

“Iraq, Iraq, nada más que Iraq”

Mahmud Darwish (1941-2008), el poeta palestino más famoso, tiene dedicada esta poesía al poeta iraquí Badr Shakir Al Sayyab (1926-1964).

 

 

Recuerdo a Sayyab gritando en vano en el Golfo:

“¡Iraq, Iraq, nada más que Iraq…!”.

Y sólo le respondía el eco.

Recuerdo a Sayyab: en este espacio sumerio,

una mujer venció la esterilidad de la niebla

y nos legó la tierra y el exilio.

Recuerdo a Sayyab… la poesía nace en Iraq:

sé iraquí, amigo, si quieres ser poeta.

Recuerdo a Sayyab: no halló la vida que

Imaginaba entre el Tigris y el Éufrates,

por eso no pensó, como Gilgamesh, en las hierbas

de la eternidad ni en la resurrección…

Recuerdo a Sayyab: tomó el código de Hammurabi

Para cubrir su desnudez

Y marchó, místico, hacia su tumba.

Recuerdo a Sayyab cuando, febril,

Deliro: mis hermanos preparaban la cena

Al ejército de Hulagu porque no tenía más siervos que…

¡mis hermanos!

Recuerdo a Sayyab: no habíamos soñado con un néctar

que no merecieran las abejas, ni con más que

dos pequeñas manos saludando nuestra ausencia.

Recuerdo a Sayyab: herreros muertos se levantan

de las tumbas para forjar nuestros grilletes.

Recuerdo a Sayyab: la poesía es experiencia

Y exilio: hermanos gemelos. Y nosotros sólo soñábamos con

una vida semejante a la vida y con morir a nuestra manera.

“Iraq,

Iraq.

Nada más que Iraq…”.

 

(Del poemario: No pidas perdón).