Categoría: Wahabismo

Al Jazeera, caldo de cultivo del islamismo radical

 

A continuación voy a traducir una tertulia en la que el canal de propaganda wahabita qatarí Al Jazeera llama al exterminio de los alauíes, una rama minoritaria dentro del islam. Al Jazeera es un canal árabe de televisión, con su variante también en lengua inglesa, aunque en ésta su propaganda sectaria y radical es menos patente y descarada. Significa literalmente “la isla”, y hace referencia a su país de origen, la isla de Qatar. Fue fundado por un emir y actualmente es el canal más popular de TV en el “mundo árabe”, con más de 200 millones de espectadores, que van desde Marruecos hasta la Península arábiga. Durante la guerra siria, se ha caracterizado por hacer una propaganda feroz contra el régimen de Bashar, llegando a describir el conflicto como un ataque a la mayoría sunní por parte de la malvada minoría alauí, rama islámica que profesan los Assad. Por supuesto, presentaron a los yihadistas sirios como “rebeldes revolucionarios” que luchaban contra un régimen corrupto. La diferencia es que, al contrario que la prensa en Occidente, que intentaba mostrarnos a los rebeldes como demócratas luchando contra un dictador, Al Jazeera nunca se molestó en disimular la tendencia extremista de estos individuos, y es más, se vanaglorió de ella, justificándola por completo y apoyándola.

La propaganda sectaria que emite todos los días cala hondo, sobre todo entre la juventud musulmana. Muchos jóvenes sunníes se radicalizan sin saberlo ni notarlo al ver sus noticias, documentales y tertulias. El lavado de cerebro no empieza siempre en internet, a veces empieza en la televisión.

Procedamos directamente a la tertulia para que os deis cuenta del tipo de propaganda yihadista que hace abiertamente este canal.

Faisal Qassim (presentador): “Alá nunca debe perdonar a cualquiera que muestre compasión hacia los alauíes”, gritaban los activistas de la oposición siria. ¿Quiénes dan las órdenes para los bombardeos aéreos? Nadie más que los alauíes. Esos estúpidos animales. ¿Por qué no debería ser el derecho de los sirios alegrarse cuando los pueblos de estos fascistas y sectarios alauíes son cercados? Más de un millón de musulmanes -dice este sectario, como si los alauíes no fueran también musulmanes, pero se ve que para él musulmanes son sólo los sunníes- han sido desplazados, ¿pero hay entre ellos un solo alauí desplazado a un campo de refugiados? Mientras los musulmanes están siendo desplazados, los alauíes están bebiendo alcohol en los bares y fumando cachimba.
Están hoy con nosotros dos intelectuales sirios: Maher Sherifeddine y AbdullMessiah al Shami. Y ahora, los resultados de nuestra encuesta: ¿Pensáis que los alauíes se han buscado el genocidio? 96,20% opina que sí y 3,80% dice que no. Mis espectadores me escriben para decirme que ésta ha sido una pregunta floja, que la pregunta debería ser si deberíamos exterminar a los alauíes en su totalidad, incluidos sus niños. ¿Qué piensas de los resultados de esta encuesta? Que ha planteado Al Jazeera y ha recibido más de 10 millones de votos.
Maher Sherifeddine: Sabemos acerca de los alauíes que antes que gobernaran, eran extremadamente pobres. Si el granjero alauí tenía una vaca solía recorrer mucha distancia para evitar que le robaran su ganado. La única forma de robárselo era por encima de su cadáver. Hoy día los alauíes hacen lo mismo con su dictadura. La única forma de arrebatársela es pasando por encima de su cadáver. Y estoy advirtiendo a los alauíes para que se vayan del país o serán todos asesinados. Ahora mismo, sin embargo, los alauíes están decapitando gente y enterrándola viva.

AbdulMessiah: Ahora mismo está muy claro, juzgando tanto por la introducción que has hecho como por el comentario de Maher Sherifeddine, que hay una campaña para demonizar a los alauíes.
Faisal Qassim (presentador): Los alauíes no necesitan ser demonizados, ¡ellos son demonios, incluso Satanás, el mismísimo demonio está avergonzado de ellos! ¡Se lo juro a Dios!
AbdulMessiah: Déjame hablar.

Faisal Qassim (presentador): El demonio es un ángel comparado con ellos. ¿Ha causado el demonio la muerte de todos estos sirios? Continúa.

AbdulMessiah: No, continúa tú porque de todas formas estás hablando por encima de mí. Procede.
Faisal Qassim (presentador): No, no, continúa tú.
AbdulMessiah: Está muy claro que hay una campaña para demonizar a los alauíes hasta que haya sido exterminado hasta el último. Una falsa narrativa ha sido representada durante 5 años con este “Alauíes versus no alauíes”. Antes que nada, los alauíes no están solos en el gobierno o en las fuerzas de seguridad. La representación la sostiene una mezcla de todas las sectas (religiones) que hay dentro de Siria. Y está muy claro quién está cometiendo las matanzas y las violaciones porque ellos documentan sus acciones y las distribuyen en diferentes plataformas. Y es el derecho del Ejército Sirio proteger su país de ellos y de proteger a los civiles drusos, alauíes, sunníes y cristianos.

Maher Sherifeddine: ¡Todos los heridos en Siria son sunníes y todos los asesinos son alauíes!

Faisal Qassim (presentador): Básicamente, es el derecho de la gente sunní pedir el asesinato de los alauíes.

Maher Sherifeddine: ¡Claro, claro! Cuando solíamos matar a un soldado senegalés o marroquí nos referíamos a él como francés porque tiene mentalidad francesa.

AbdulMessiah: ¿Y por qué llamas al Ejército Sirio “alauíes”? ¿Por qué dices alauí? Los alauíes son sirios también. Eres un sectario. Eso es sectarismo. Eres un takfirista.

Faisal Qassim (presentador). Éste no es el tema, vamos. ¿Has visto a un solo alauí en algún campo de refugiados? Ellos nos cortan la electricidad en nuestros hogares. ¿No son unos perros? Son unos perros. Esta basura alauí… ¿Y preguntas por qué estamos furiosos?

AbdulMessiah: En primer lugar, los alauíes no son los únicos que están en el Ejército. Tú lo sabes. Todo el mundo lo sabe. Hay más sunníes en el Ejército que cualquier otro grupo. Hermano, ¿tú estuviste en el Ejército? Porque yo estuve. Yo soy cristiano. Hay muchos cristianos y drusos en el Ejército sirio. Ellos sirven a la seguridad de Siria. Tú sigues clamando que el gobierno sirio es sectario, pero esto no es cierto.

Faisal Qassim (presentador): ¿Qué piensas de la caída de Jisr al Shughour en manos de los rebeldes? Muchos sirios esperan el momento para entrar en los pueblos alauíes y asesinarlos. Y dicen que deben ser hechos refugiados y deben ser torturados y hay que hacerlos sufrir. Deben ser asesinados.

AbdulMessiah: Lo que dices no es cierto. Aquéllos que entraron en Jisr al Shughour eran combatientes extranjeros, chechenos, y mataron a sirios sunníes nativos de allí. Ellos quieren cometer un genocidio contra todos los alauíes. Aquí los tienes, mírales. Éstos son ellos cuando entraron en Jisr. Y aquí hay una foto de uno de los sirios sunníes que ellos mataron y una del sirio alauí que fue asesinado a manos del ISIS. Esto es sabido, todo el mundo lo presenció. Quieren matar a todos los alauíes y vosotros dos los animáis a que lo hagan.

Faisal Qassim (presentador): ¡Por favor, como si los alauíes fueran tan inocentes y no hubieran hecho nada malo en 40 años!

AbdulMessiah: ¡Escuchadme! Los alauíes son ciudadanos de Siria como cualquier otro grupo. Ellos tienen derechos, puntos de vista y opiniones como los drusos, sunníes, cristianos…

Faisal Qassim (presentador): No, no, no.

AbdulMessiah: Vuestros esfuerzos por demonizar a los alauíes nunca funcionarán porque el pueblo sirio conoce muy bien la verdad. Después de 5 años de derramamiento de sangre a causa de la identidad, el pueblo sirio en su conjunto se ha despertado para darse cuenta de que deben convivir en un solo país.

Faisal Qassim (presentador): ¿Qué le contestas a él sobre la coexistencia de todos los sirios incluidos los alauíes?

Maher Sherifeddine: No, no puede haber reconciliación con los alauíes.

 

 

La hipocresía por bandera

Me preguntaba el otro día por qué Arabia Saudí no recibe la misma repulsa que Israel por parte de la izquierda y el mundo árabe/musulmán (si es que en algún momento ha existido un mundo árabe o musulmán, teniendo en cuenta el crisol de razas, culturas, religiones y civilizaciones que Oriente Medio alberga en su seno). Mundo árabe y musulmán, otra etiqueta que el supremacista árabe suní cuelga a esa región, para acto seguido quejarse del blanco europeo que tilda Europa de “blanca y cristiana”. Los kurdos, asirios, circasianos, turcomenos, persas, no existen a sus ojos. Los cristianos, zoroastristas, yazidíes, etc., tampoco. Oriente Medio es árabe y musulmán. Porque sí, porque lo dice la mayoría. La mayoría privilegiada. Como Europa es blanca y cristiana.

Volviendo al tema, me preguntaba por qué el lloriqueo y la falta de autocrítica se han convertido en el pan de cada día de esa región. Por qué, antes de abrir la boca sobre lo que hizo EEUU en los 80 en Afganistán o a la UE en 2012 en Siria, no miramos al Golfo pérsico. ¿Por qué los europeos no sabemos y los árabes que apoyan primaveras inexistentes no cuentan lo que es el wahabismo? ¿Por qué unos recuerdan la esclavitud de las colonias europeas y no admiten que hoy día países como Arabia Saudí, Qatar o Emiratos Árabes Unidos la siguen practicando? De dónde saldrá el lujo y la opulencia de los nuevos reinos del terror wahabitas, que para su construcción requieren la mano de obra esclava de trabajadores de Bangladesh, la India, Nepal, Pakistán y que han pasado de ser desiertos a tener más rascacielos que Nueva York. El constante lloriqueo y la falta de autocrítica es innata al ser humano. Al menos eso creo. Si no, no se resumiría todo a “La culpa es la CIA”.

El wahabismo fue creado en el siglo XVIII por un clérigo (cómo no) saudí, Muhammad Abd al Wahhab. Fue y sigue siendo la ideología en la que se inspiran casi todos los grupos terroristas islámicos. Una ideología sectaria y radical que mueve millones y millones de dólares y que es una fuente de financiación para esos países. Hay toda una escuela de pensamiento y doctrina jurisprudencial en los países del Golfo que se apoyan en el wahabismo; sus leyes y castigos no son muy distintos de los puestos en práctica por el Estado Islámico. El Golfo pérsico fue quien creó la ideología, que ellos definen como la interpretación “más pura” del islam, y que nace de la escuela jurídica hanbalista (Siglo IX, Ahmad ibn Hanbal, clérigo radical iraquí). En esas escuelas (en árabe “madrasas”) se adoctrinaron a los talibanes afganos y no tan afganos, que lucharon contra el ateísmo sovietico en los 80. En esas escuelas se adoctrinan hoy a quienes van a hacer la yihad a Siria, uno de los países de mayoría musulmana más tolerantes que existían.

Occidente es el principal aliado de esos países, en especial EEUU, que convirtió a Arabia Saudí en su amiga más íntima, con el simbólico pacto que el ex presidente Roosevelt celebró con el rey Abdul Aziz en 1945, a bordo de un barco. El petróleo es la principal razón por la que Occidente se acercó a los puritanos wahabitas y la principal razón por la que obligan a admitir a los tontos útiles europeos que las mezquitas que ese reino del terror financia alrededor del mundo son “multiculturalismo”. Que nos lo cuenten en los Balcanes, donde ya empezamos a ver las consecuencias tan sólo una década después de finalizada la última guerra.

EEUU se encargó de la seguridad de este país, a partir de la era del ex presidente Truman, proporcionándole equipo militar. Occidente utilizó a la mayor bestia del “mundo árabe” para satisfacer sus intereses en la zona. No pudo haber buscado un aliado más repugnante. Pero el occidental es feliz. El occidental hoy es enviado por su multinacional a Dubai o a Riad para hacer cosas capitalistas y tiene casa pagada, chófer y limpiadora/canguro (que suele ser una pakistaní explotada por dos duros que vive en un cuartucho sin ventanas). Acto seguido, el occidental sale en “Madrileños por el mundo” en medio de una carrera de camellos explicando lo exótico y maravilloso que es Qatar o Emiratos Árabes y lo mucho que ha dado de sí ese desierto en apenas 50 años. Aunque haya obreros de Asia Central que mueran de golpes de calor construyendo los lujosos rascacielos desde donde los sirios e iraquíes deberían colgar a la familia Saud y a los emires de EAU.

Boicot a Arabia Saudí. No se puede condenar el yihadismo sin condenar el wahabismo. No se puede condenar al Estado Islámico sin rechazar airadamente lo que Arabia Saudí está haciendo con el islam. No es oro todo lo que reluce, y el oro que hay en los países del Golfo, mucho menos. Pero el ser humano hace mucho tiempo que ha tomado la hipocresía por bandera.